Al final lo conseguí. Después de mucha incertidumbre, me he dejado arrastrar en la blogosfera para hablar de lo que más me gusta: el CINE. Porque a veces no basta con contarle a quien tienes al lado lo mucho que te ha gustado tal película, el gran parecido que tal o cual actor guarda con el famosillo de turno, o el enorme gazapo que los señores encargados de los títulos han cometido en la traducción… necesitas gritarlo a los cuatro vientos, o más bien, a los cuatro servidores de la Red (o todos los que sean).
Por eso estoy aquí, para compartir con vosotros impresiones, inquietudes y todo lo que nos venga en gana. Porque el buen cine (y a veces también el no tan bueno) no acaba en la palabra Fin. Sigue en la blogosfera.
Como dijo Humphrey Bogart en esa inolvidable escena de Casablanca: Éste puede ser el comienzo de una gran amistad.