El parque de bomberos más reconocido. Seguro que la mayoría de los turistas en Nueva York que pasan por delante del número 14 de North Moor Street sueñan, por un momento, con ver cómo se abren sus portones y sale el ectomóvil de los Cazafantasmas a toda pastilla. Porque existen películas que, aparte de entretener, divertir y emocionar, se convierten en iconos de una época. Y hablar del filme de Ivan Reitman implica, inevitablemente, hablar de los 80, así como recordar la canción de Ray Parker, el logo, el fantasma verde y, cómo no, el parque de bomberos de los cazadores de espectros más famosos de las historia fílmica.

La película

En el momento de su estreno, en 1984, ‘Los Cazafantasmas‘ fue la comedia más taquillera de la historia. Hoy es recordada como uno de los grandes clásicos del cine de los 80, ese grupo de películas de aventuras y tono familiar con las que ha crecido la generación del vídeoclub. Su propuesta es original: tres expertos en fenómenos paranormales que deciden ganarse la vida como cazadores de fantasmas, al estilo de un equipo de bomberos o de policía. La dirección de Ivan Reitman destaca por su ritmo -imposible aburrirte- y porque consigue provocar más de una sonrisa sin recurrir a diálogos tontos o situaciones surrealistas. En ese sentido, el trabajo de los actores es esencial.

Los tres cazafantasmas originales

Bill Murray, el gran protagonista de la cinta, resulta divertido sólo con su mirada, mientras que la química que demuestra con la gran Sigourney Weaver es innegable. Rick Moranis es la otra gran baza cómica del filme y sus intentos de ligar con la vecina no tienen precio. Por su parte, Dan Aykroyd está perfecto en su papel de ‘gracioso’ del grupo y Harold Ramis resulta tan misterioso como lo requiere su personaje.

Si al guión bien construido -escrito, por cierto, por Aykroyd y Ramis-, la realización ágil y las interpretaciones notables le sumamos imágenes icónicas como el logotipo de los cazafantasmas, los trajes al estilo Dharma y el muñequito de los Marshmallows, ya tenemos un filme memorable. Uno que, por si fuera poco, cuenta con una canción pegadiza -Who you’re gonna call? Ghostbusters!- y un Nueva York que resulta tan acogedor como terrorífico.

Rick Moranis y Sigourney Weaver

Las localizaciones

La Biblioteca Pública de Nueva York (New York Public Library)

Es una de las bibliotecas públicas más grandes de Estados Unidos, con uno de los sistemas de búsqueda de libros más rápidos y una de las colecciones más amplias. 140 kilómetros de estanterías con más de 7 millones de volúmenes recorren el sótano, mientras que arriba se encuentra la magnífica sala de lectura. Revestida de madera, se ilumina con luz natural y transmite una paz y una grandiosidad que uno entiende fácilmente por qué se trata de uno de los escenarios habituales de ese plató de cine que es Manhattan. La acción de ‘Los Cazafantasmas’, por ejemplo, arranca en esa biblioteca, donde conocemos al primer espíritu. Si pensamos, además, que el edificio se levanta en el terreno que antes ocupaba el legendario depósito Croton, la visita es aun más obligada. Y tampoco hay que despreciar los dos leones -Paciencia y Temple- que custodian la entrada -similares a los del Congreso de los Diputados-.


Ver mapa más grande

55 Central Park West

El edificio situado en el número 55 de Central Park West fue construido en 1929 y ha pasado a la historia por tratarse del punto donde el ultramundo comienza su conquista en ‘Los cazafantasmas’. En la ficción, el personaje de Sigourney Weaver vive en él y el edificio ha sido diseñado por un loco para, precisamente, posibilitar el nacimiento de un dios de otro mundo. En la realidad, el bloque de viviendas tiene menos plantas que en la película y su relevancia viene dada por su estilo art deco, ya que se trata de la primera estructura de la zona diseñada íntegramente según los parámetros de ese movimiento.

 


Ver mapa más grande

Hook & Ladder Company #8, 14 North Moor Street

Hook & Ladder 8 es el nombre de la estación de bomberos que se encuentra en el número 14 de North Moor Street y que sirvió de cuartel general a los cazafantasmas en 1984. El edificio es un auténtico parque de bomberos, en cuyo interior, por cierto, sus ‘habitantes’ guardan fotografías de los actores de la película y la mítica placa con el logo que colgaba de la puerta en la ficción. Dicen por ahí que son simpáticos, por lo que quizás tengas suerte y te permitan un vistazo dentro. Pero no te hagas muchas ilusiones: el interior del cuartel general de los Cazafantasmas fue rodado en otra estación de bomberos, en Los Ángeles. De todas maneras, el exterior ya merece la pena porque es una estampa del clásico paisaje neoyorquino.


Ver mapa más grande