Ya ha pasado un año. En realidad, 368 días desde que decidí recuperar un viejo blog llamado ‘La pantalla indiscreta’, ponerlo patas arriba y empezar una nueva aventura bajo el título de ‘A cámara lenta’. Desde entonces, he visto más cine que nunca y sentido, al mismo tiempo, que jamás me habían faltado tantas películas por ver. Me he dejado llevar por la magia del cine mudo, la nostalgia de Woody Allen o el recuerdo de los Goonies. He dicho ‘adiós’ a Harry Potter, ‘hola’ a los Vengadores y he colocado el nombre de Ryan Gosling en mi altar personal. Además, he creado mi lista de imprescindibles, seguido con la más grande de mis ilusiones los premios Óscar e incluso me he atrevido a comentar los modelitos de la alfombra roja. Tampoco me ha faltado el tiempo, ni, sobre todo, las ganas, para ordenar las películas más valoradas, recordar las mejores escenas pasadas por agua, o, qué sé yo, listar los mayores desastres ocurridos por Navidad. Ya ha pasado un año, pero aún me queda tanto por hacer…