Logró el número 1 en la taquilla la semana de su estreno, y ha figurado entre las 20 películas más vistas durante los dos meses siguientes. Se puede afirmar entonces que La deuda‘, el thriller sobre espionaje de John Madden, ha sido uno de los grandes éxitos del otoño. Es comprensible, sobre todo teniendo en cuenta que tiene todos los factores que convierten una película en peliculón: argumento interesante, intriga, actuaciones memorables y una realización que recupera al mejor John Madden, aquel que fue nominado al Óscar por ‘Shakespeare in love‘.

‘La deuda’ recuerda, inevitablemente, al ‘Munich‘ de Steven Spielberg. Ambos títulos comparten escenario -las operaciones del Mossad israelí en los años 60 / 70- y estética sobria. También en los dos filmes se exploran las emociones humanas que surgen durante esas operaciones. Sin embargo, a diferencia del filme de Spielberg, ‘La deuda’ concluye una dramática y tensa historia de corte un tanto intimista con un último tramo más propio del cine puramente comercial, y ahí se rompe el hechizo.

Helen Mirren, la versión madura de Jessica Chastain

Pero hasta llegar ese momento, la película de John Madden conquista al espectador -incluso al que no está prestando mucha atención, como era mi caso- gracias a una trama repleta de misterio y emoción, que nos hace agarrarnos a la butaca más de una vez y que, sobre todo, nos engancha a ese piso en el Berlín oriental de 1966 donde transcurre gran parte de la acción, y donde surgen algunas de las mejores escenas de la cinta.

La tensión que se palpa entre los tres agentes del Mossad (Chastian, Worthington y Csokas), la tortura psicológica a la que les somete su rehén (un terrorífico Jesper Christensen) y lo perfectamente integrada que está esa trama con los sucesos que tienen lugar en 1997, son dignos de mención.

Jessica Chastain, Marcos Csokas y Sam Worthington

Como también lo son las actuaciones de la actriz de moda Jessica Chastain -espléndida en sus encuentros con el villano al que da vida Christensen-, y, en menor medida, de la veterana Helen Mirren. Incluso Sam Worthington, un actor que no destaca precisamente por sus dotes interpretativas, vive su momento de gloria en una escena clave del argumento.

En definitiva, ‘La deuda’ es un thriller envolvente que se construye con elegancia y el buen hacer de John Madden, pero que se resuelve al más puro estilo Hollywood, lo cual, en este caso, es un punto en contra. Pero, pese a ello, yo la he disfrutado como una enana.

Jessica Chastain y Jesper Christensen

Nota: 8 / 10

Para recordar:

Jessica Chastain.

Jesper Christensen, su sola presencia en escena asusta.

La excelente combinación de las tramas de los años 60 y 90, que logra mantener el interés todo el tiempo.

Para olvidar:

La poca capacidad expresiva de Sam Worthington, aunque consiga sorprender –un poquito– en su cara a cara con el villano.

Lo poco que se parecen los actores jóvenes a sus versiones de los 90, lo que puede crear confusión.