El cine y la televisión llevan años engañándonos sobre la verdad de las relaciones románticas y es que después de la calma de la declaración de amor incondicional que suele poner punto y final a las historias de la pantalla a veces llegan tormentas, tormentas que rara vez vemos en las películas. En este sentido, Alabama Monroe‘, o ‘The Broken Circle Breakdown’ (puestos a darle un título en inglés qué más da uno que otro), muestra el espectro completo de sentimientos que viven los protagonistas del romance. Amor, desamor, pasión y rencor conviven en este intenso drama contado de manera no cronológica y acompañado de una estupenda banda sonora bluegrass que ha recibido una merecidísima nominación al Óscar al mejor filme extranjero. Preparad los pañuelos y el oído para esta maravilla belga.

‘Alabama Monroe’ es un dramón, uno de esos hacen que tu corazón encoja y no sueltes el pañuelo hasta después de los títulos de créditos finales. Pero también, y he ahí la diferencia con muchos otros dramones de dudosa calidad, el filme de Felix von Groeningen es una película realizada con mucha elegancia y buen ritmo, un guión contundente, una banda sonora mágica y unos actores que se dejan la piel en sus personajes.

Elise y Didier, con gran química en pantalla y dote musicales muy agradecidas, son los protagonistas de un romance complejo que arranca como un cuento de hadas pero que al final, como bien dice ella en una escena, se antoja demasiado bonito para ser real.

Didier y Elise

Conflicto de sensaciones

Por el camino construyen sueños juntos y se enfrentan a la tragedia que supone la enfermedad de su hija de tan sólo 6 años. Con actitudes diferentes ante el dolor y convicciones muy distintas, Elise y Didier ven cómo su idílica historia de amor se va resquebrajando al tiempo que el espectador, gracias a ese montaje que no sigue un orden natural, se sumerge en sus primeros encuentros cargados de ilusión.

Y ese ‘recordar’ de los buenos tiempos, unido a la nostalgia que invade el ambiente cuando suenan las canciones bluegrass que interpreta el grupo del que forman parte Elise y Didier, hacen que el desenlace sea aún más difícil de digerir pero, a pesar de ello, el gesto final sea casi el de una sonrisa.

La pequeña Maybelle

Inspirados

Feliz von Goreningen ha acertado de lleno con el tratamiento que le ha dado a la historia, contándola sin tapujos y sin miedo a romper el corazón de sus espectadores. Pero también con elegancia, elipsis que atrapan y mucho, mucho romanticismo.

La pareja protagonista, por su parte, hace un trabajo brutal con dos personajes desgarradores. Enamoran cuando están enamorados y hacen sufrir cuando lo único que sienten es dolor. Ella, Veerle Baetens, sobresale un poco más por el llamativo atractivo de sus tatuajes, una voz poderosa y la difícil tarea de ponerse en la piel de una madre en un momento tan duro como el que experimenta en la pantalla.

De hecho, Baetens ganó el galardón a la mejor actriz en los Premios del Cine Europeo. Un reconocimiento que, junto a la candidatura a los Óscar 2014, han permitido que esta maravilla esté hoy en nuestros cines.


Nota: 8 / 10

Para recordar:

La actriz Veerle Baetens.

El montaje no cronológico.

La banda sonora que a algunos nos ha descubierto la belleza de la música bluegrass.

Que, por una vez, la traducción del título original convenza.

Para olvidar:

Con una hora menos de duración también habría conquistado.