Si el sueño de Albert Nobbs era regentar un estanco, el de Glenn Close era interpretar a Albert Nobbs en la gran pantalla. Después de haber dado vida al personaje en los escenarios de Broadway, la actriz se propuso trasladar su historia al cine, y, para ello, no sólo ha actuado, sino que, además, ha coescrito el guión de la cinta, la ha producido e incluso ha aportado la letra de la canción que suena durante los créditos finales. Visto el resultado, ¿ha merecido la pena tanto esfuerzo? Glenn Close realiza una interpretación brillante en la piel de la mujer que se hace pasar por hombre para ganarse la vida, tanto que le ha valido una nueva nominación al Óscar –la sexta–. Sin embargo, la película tiene un cierto aire de telefilme, sobre todo debido a un guión aburrido, y no termina de ofrecer una propuesta convincente.

‘Albert Nobbs’ cuenta la historia de una mujer que, en la Irlanda de finales del siglo XIX, se hace pasar por hombre para poder trabajar de camarero en un hotel y así ganarse la vida. Se trata de una propuesta interesante, pero que se desarrolla sin gracia ni emoción. De hecho, más que una crónica de las diferencias de género en el Dublín decimonónico, ‘Albert Nobbs’ parece el famoso cuento de la lechera trasladado a esa época con triángulo amoroso incluido.

Cierto es que el director Rodrigo García y los guionistas han querido centrarse en el personaje, el plato fuerte de la película, más aún cuando está interpretado por una sublime Glenn Close, pero eso no es excusa para no profundizar en los acontecimientos ni aportar respuestas a las múltiples preguntas que el espectador se va planteando –¿Por qué necesita una esposa para montar un megocio? ¿Por qué no intenta buscar trabajo como mujer?–.

Albert Nobbs

Además, la trama paralela protagonizada por Mia Wasikowska y Aaron Johnson resulta tan anodina y previsible que el curioso triángulo amoroso que genera carece de emoción.

Al final, la actuación de Glenn Close, la cuidada ambientación y la banda sonora de Bryan Byrne salvan el resultado final de convertirse en una cinta soporífera y hacen su visionado más o menos ameno.


Nota: 5 / 10

Para recordar:

Glenn Close, brillante

El aspecto varonil de Janet McTeer.

El paseo por la playa con vestido de mujer.  

La canción original de la cinta, escrita por Glenn Close pero cantada por Sinead O’Connor: ‘Lay your head down‘. Aunque… ¿a alguien más le recuerda a la que interpretó Annie Lennox para ‘El retorno del Rey‘?

Para olvidar:

La historia de Albert Nobbs no engancha

Un triángulo amoroso sin romance ni pasión

Un Jonathan Rhys Meyers desaprovechado.

Su abrupto final.