Dicen que a la tercera va la vencida, y en el caso de Ben Affleck parece que así ha sido. Después de sorprender a medio mundo con su debut en la dirección ‘Adiós, pequeña, adiós‘, y de no defraudar con su segundo largometraje como realizador, ‘The town‘, Affleck se ha consagrado en la dirección con su tercer trabajo tras las cámaras, ‘Argo‘ (y, pese a que los pronósticos apuntaban a premio, ni siquiera logró la nominación a mejor director). Lo cual tiene su gracia, ya que Ben Affleck es, sobre todo, un actor, pero uno que aunque ha cosechado millones y millones en taquilla, nunca ha convencido del todo a la crítica, salvo cuando ha desempeñado otras funciones como la de guionista (Óscar por el libreto de ‘El indomable Will Hunting’) o, ahora, la de director.

Independientemente de su proeza, lo cierto es que ‘Argo’ es un electrizante thriller y una de las mejores películas, sin duda, de este 2012.

Argo

‘Argo’ cuenta con la ventaja de presentar una de esas historias donde la realidad supera a la ficción. Y es que cuesta creer que la operación llevada a cabo por la CIA a principios de los 80 para rescatar a seis estadounidenses de Irán se desarrollara tal y como cuenta la película (en realidad, parece ser que el papel que jugó Canadá fue más importante de lo que retrata el filme, pero ese es otro tema).

La capacidad de asombro que acompaña a ‘Argo’ se suma a una trama elaborada de manera magistral, con sus perfectas dosis de intriga, acción e incluso comedia, para dar como resultado una película a la que resulta difícil encontrarle puntos débiles.

De hecho, la tensión que transmite al espectador de principio a fin genera el ambiente perfecto para un clímax de infarto, que deja, a su vez, la sensación de haber disfrutado de una cinta entretenidísima y memorable. Es el resultado de un manejo impecable del suspense por parte de Ben Affleck.

Argo

Mientras, el guión de Chris Terrio presenta unos personajes con los que resulta sencillo empatizar, un logro aún más encomiable si tenemos en cuenta que muchos de ellos cuentan con pocos minutos en pantalla. Una vez más, como ocurrió en ‘The town’, es el personaje que interpreta Affleck, para colmo el principal, el que menos interés despierta. Los seis fugitivos, en cambio (sobre todo Scoot McNairy), transmiten sin aparente esfuerzo el miedo y la impotencia que sus homónimos de la realidad debieron sentir.

Pero quienes parecen llevarse los laureles en esta ocasión son los veteranos Alan Arkin y John Goodman, entrañables desde el primer fotograma, así como Bryan Cranston, irreconocible como el superior del personaje de Affleck.

Otro factor esencial en el éxito de ‘Argo’ es su ambientación. Por ejemplo, la embajada que asaltan los iraníes en las primeras escenas da el pego como la embajada real, un edificio que ya no existe. Y la caracterización de los actores es tan creíble que no resulta ridícula, como a veces ocurre con otras historias ambientadas en los años 70 y 80.

Argo

En ese sentido, hay que añadir que Ben Affleck rodó ‘Argo’ en un formato similar al de entonces, lo que da a la imagen un aspecto más granulado pero hace el viaje a los años 70 mucho más fácil.

Sólo cabe achacarle, y seguro que muchos críticos ya lo han hecho, una perspectiva parcial de la historia: los americanos son los buenos, los iraníes malísimos y los canadienses se dejan llevar. Sin embargo, ‘Argo’ no es un filme histórico que busque contar un fragmento de aquella revolución, por lo que esos comentarios carecen de importancia. Se trata, en cambio, de un thriller de suspense cuya función es entretener y dejar al espectador sin respiración en algunas escenas, una misión que consigue, y ese es su gran acierto.


Nota: 8 / 10

Para recordar: 

El manejo del suspense por parte de Ben Affleck (que recuerda, incluso, a Kathryn Bigelow y su ‘En tierra hostil’). 

Dos secuencias: el asalto a la embajada y la huida final

La caracterización de los actores y el sorprendente parecido que guardan con los personajes reales. 

Una vez más, Alexandre Desplat maravilla con su banda sonora.

Para olvidar:

Que el espectador pueda perderse entre tanto mando de la CIA

La trama personal del personaje de Ben Affleck, Tony Mendez (sí, Affleck interpreta a un latino), no encaja del todo en la historia.