Todos los años suelen estrenarse al menos dos películas con temática muy, muy similar. En 2013 le ha tocado el turno a ‘Objetivo: la Casa Blanca’, de Antoine Fuqua, y ‘Asalto al poder’, de Roland Emmerich. Ambos títulos cuentan un ataque a la Casa Blanca y cómo la persona más inesperada es quien al final debe salvar la vida del presidente. Los dos rebosan acción, efectos especiales y patriotismo por todos sus costados. Pero sólo uno logra el aprobado. Quienes hayáis leído mi crítica de ‘Objetivo: la Casa Blanca‘, ya sabréis que me refiero a su competidora: Asalto al poder.

Channing Tatum, héroe americano

Asalto al poder‘ (White House down). EE.UU. 2013
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Un grupo terrorista ha atacado la Casa Blanca y secuestrado al presidente de los Estados Unidos. Pero para completar su misión deberán eliminar a John Cale, un aspirante a agente de seguridad que se encontraba con su hija en el edificio y que intentará rescatar al mandatario.
 

Roland Emmerich es el director experto en el género de catástrofes. Suyas son ‘Independence Day’ o ‘2012‘. En esta ocasión no se trata tanto de una película sobre una catástrofe como de una cinta de acción, pero los ingredientes vienen a ser los mismos: un héroe inesperado, un presidente de los Estados Unidos noble y carismático, una familia separada, un ataque que podría suponer el fin de una era… Y con ingredientes de sobra conocidos, Emmerich construye un relato bastante entretenido.

‘Asalto al poder’ presenta el juego del ratón y el gato en un escenario que despierta enorme interés: la residencia del presidente de los Estados Unidos. De hecho, la Casa Blanca es un personaje más de la historia y el espectador va descubriendo poco a poco sus secretos. Todo un acierto para que este filme de acción no se pierda en el baúl de las películas que entretuvieron una tarde de otoño y nunca más fueron recordadas.

Channing Tatum y Jamie Foxx nos enseñan los rincones de la Casa Blanca

Con el escenario perfecto y las persecuciones, peleas y explosiones de turno bien distribuidas a lo largo de la trama, sólo falta contar una historia que despierte algo de interés y mantenga la intriga hasta el final. En este sentido, la del padre que no consigue conectar con su hija y tampoco logra el puesto de guardaespaldas del presidente que tanto desea convence a medias, pero lo suficiente para no levantarse espantado de la butaca.

A partir de ahí, un divertido Jamie Foxx en la piel del ‘líder del mundo occidental’ y numerosas gotas de humor salpicadas por el argumento hacen ameno el camino hasta el desenlace. Channing Tatum también, aunque no aporte mucho a la película salvo su presencia.

El trío protagonista: Tatum, Foxx y la pequeña que se los come en pantalla, Joey King

Al final, ‘Asalto al poder’ resulta entretenida para los amantes de la acción y no molesta en absoluto a quienes son capaces de soportar el exagerado patriotismo yanqui. Pero, y he aquí lo más importante, sólo sorprende si has visto antes ‘Objetivo: la Casa Blanca’ y te has sentido insultado por el despropósito de Antoine Fuqua. La versión de Emmerich, al menos, emplea los tópicos pero no abusa de ellos.

Nota: 5 / 10

Para recordar:

  • El tour por la Casa Blanca.  
  • La solvencia de Joey King.
  • Mucho humor.

Para olvidar:

  • La escena de la niña ondeando la bandera es excesiva, incluso para los más pro-yanquis.


Asalto al poder