Siempre hemos oído que el humor británico es indescifrable, pero, a la hora de hacer cine, nuestros vecinos insulares son los que más nos hacen reír. Y sin perder las formas. Su versión cómica del fin del mundo, temática muy de moda este 2013, es divertida, inteligente y muy entrañable. No recurre al comentario bochornoso o al humor escatológico para provocar la carcajada. Ni siquiera al cameo de personajes famosos para ganarse la complicidad del espectador. ‘Bienvenidos al fin del mundo‘ hace reír con su guión y sus intérpretes, como tiene que ser. Por eso reclamo desde aquí el título de ‘mejor comedia del año’ para la última colaboración entre Edgar Wright, Simon Pegg y Nick Frost.

¿Qué hay más británico que una pinta de cerveza?

Bienvenidos al fin del mundo‘ (The world’s end). UK. 2013.
Dirección:
Guión: y
Reparto: , , , , ,

y .
En una pequeña localidad inglesa, cinco adolescentes
deciden celebrar su graduación en el instituto con un recorrido épico
de pub en pub, pero no consiguen llegar al último de la lista. Veintitantos años más tarde, su voluble líder los convence para repetir la hazaña, pero tendrán un obstáculo: una invasión alienígena. 

El director Wright y los actores Pegg y Frost han puesto punto y final a su trilogía del Cornetto (que completan ‘Arma fatal’ y ‘Zombies party’) con una divertidísima historia que ha conquistado a esta espectadora con especial predilección por el ‘made in Britain’ y la buena cerveza servida en pintas. Pero aunque soy consciente de que mis gustos pueden haber influido en esta crítica (como, en realidad, siempre ocurre tratándose de una opinión; ¿qué hay más subjetivo que eso?), también admito que ‘Bienvenidos al fin del mundo’ es una buena película.

La historia capta el interés, el guión no deja cabos sueltos sino montones de pistas y guiños a lo largo de la trama (el prólogo, por ejemplo, merece un par de visionados), la música es pegadiza y Edgar Wright dirige con ritmo y coherencia.

Los personajes resultan entrañables hasta decir basta (incluso el pedante vendedor de Martin Freeman pide a gritos un abrazo) y la química entre Simon Pegg y Nick Frost es, de nuevo, evidente.

El futuro de la humanidad está en sus manos

Pero dejando a un lado los detalles, lo cierto es que ‘Bienvenidos al fin del mundo’ te invita a sonreír desde el primer minuto. Porque que un adulto con la mente de un adolescente convenza a sus antiguos amigos de regresar al pueblo de su juventud para completar la fallida hazaña de beber una pinta de cerveza en todos y cada uno de los pubs de la localidad es, sólo con escribirlo, prometedor.

La película habla de amistad, madurez y evolución con la excusa de una invasión de… ¿robots? bañada en zumo de cebada. Y esa profundidad de la trama es, precisamente, el valor añadido y diferencial del que puede presumir la trilogía de Edgar Wright. Un director y guionista que sabe, al contrario que muchos otros, que una comedia sólida no sólo se construye sobre gags; también necesita emoción.

Simon Pegg es el ‘King’

Y, como suele sucederme cuando hablo de películas que me han sorprendido y gustado mucho, no encuentro más palabras para describirla. Así pues, terminaré este breve comentario con una sencillísima frase: Vete a verla.

Nota: 8 / 10

Para recordar:

  • El prólogo
  • Los nombres de los pubs, cargados de significado. 
  • La gran pelea.
  • Que una película sobre el fin del mundo por fin haga reír tanto.

Para olvidar:

  • Que la mayoría la veréis doblada.  
  • Que no haya más capítulos de la trilogía del Cornetto.