Hemos visto tantas películas de robots, o de máquinas inteligentes, que a veces nos cuesta distinguir entre una y otra. No es el caso, sorprendentemente, deChappie. El último trabajo del amante de la ciencia-ficción Neill Blomkamp (‘Distrito 9’, Elysium‘) presenta cierta originalidad en su planteamiento y no resulta tan previsible como cabría esperar. Esta no es la historia de un robot policía que cobra conciencia y hace el bien, como el propio cartel de la película insinúa, sino la de un robot que cobra conciencia y… actúa como aquellos que tiene más cerca, lo que genera situaciones bastante cómicas y alguna que otra sorpresa. Si a eso le unimos que ‘Chappie’ es ágil, entretenida y carismática -en la medida en que su protagonista es carismático-, podemos decir que Blomkamp sigue sin fallar en su género preferido.

La acción de ‘Chappie’ transcurre en una de las ciudades más peligrosas del planeta, Johannesburgo -que la trama se ambiente en Sudáfrica y no en Estados Unidos es el primer elemento que diferencia la película de otras similares-. Allí, la policía cuenta con la inestimable ayuda de robots. Mientras éstos ayudan a reducir los índices de criminalidad, su creador, un joven científico (Dev Patel), trabaja en secreto para inventar la primera máquina con conciencia propia. La oportunidad de ponerla en marcha le llega cuando uno de esos robots policía es descartado e inserta la ‘conciencia’ en su sistema.

Chappie

Así nace Chappie, y a partir de ese momento nada es lo que el espectador habitual de este tipo de historias espera.

Porque Chappie no se convierte en el robot honesto que lucha contra el crimen y ayuda a los humanos, sino más bien lo contrario. La máquina, que actúa como un niño pequeño en pleno proceso de aprendizaje -esa inocencia es la culpable de que el personaje sea tan entrañable-, se alía con su ‘mamá’ y su ‘papá’ para perpetrar, sin saberlo, un buen número de robos. Y hasta aquí voy a contar.

Chappie

En otras palabras, Chappie es más un gángster que un agente de la ley. Y esa personalidad aporta frescura y humor a una película que de haber respetado los tópicos del género hubiera caído en el olvido al segundo día.

No obstante, aunque ‘Chappie’ pueda parecernos original no llega a atraparnos ni a emocionarnos ni a impactarnos. Uno tiene la sensación de que la historia podía llegar más lejos pero se queda a medio camino, así como de que los personajes no están bien perfilados -el villano de Hugh Jackman figura ya en mi lista personal de los villanos más sosos de 2015-.

Hugh Jackman en Chappie

Pero basta con que el filme nos resulte ameno y nos haga pasar un buen rato como así es -en ningún momento aburre- para que desde aquí me atreva a recomendarlo.

Chappie, el personaje, es entrañable; su apariencia resulta hasta chistosa; y sus amigos representan la antítesis de los aburridos héroes del cine hollywoodiense.

No es una magnífica cinta de ciencia-ficción, pero sí una resultona vuelta de tuerca a la clásica historia del robot humano.

Dev Patel en Chappie


Nota: 5 / 10

Para recordar:

Chappie

Su capacidad de sorpresa 

Para olvidar:

El personaje y la trama de Hugh Jackman

Ah, pero… ¿Sigourney Weaver salía en la película?