Esta es la historia de un virus. Una reunión de negocios en Honk Kong. Un contagio. Un viaje de vuelta con escala. Propagación. Varios afectados en distintos continentes. Un padre de familia que pierde a su mujer, pero no, ahora no hay tiempo para eso. Investigación. Buscar el origen del virus. Hacer pruebas. Evitar el pánico. Alertar a la población. Héroes. Voces críticas. El virus se extiende. Es el caos. Así avanza la trama de Contagio, de manera acelerada, fría, sin detenerse en las pequeñas historias, pero también de forma muy realista, cediendo todo el protagonismo de la historia al origen de la misma: el virus.

‘Contagio’ repite la fórmula narrativa que le dio el éxito a Steven Soderbergh en ‘Traffic’, película por la que ganó el Óscar, y que consiste en un puzzle de historias que representan distintos aspectos de una realidad. En ‘Traffic’, esa realidad era el consumo de drogas; aquí se trata de un virus letal que se extiende rápidamente por todo el planeta. En ese contexto, Soderbergh retrata cómo afecta el virus a un padre de familia que ha perdido a su mujer, al equipo de médicos que lo investiga en busca de una cura, al bloguero crítico con el Gobierno que ve una conspiración en todo el asunto y a otros personajes menores. Diferentes puntos de vista que explican las consecuencias que una epidemia así podría tener en nuestro mundo global y digitalizado.

Fase I: contagio.

A Soderbergh hay que agradecerle el realismo con el que cuenta la historia, sirviéndose, una vez más, de ese montaje frenético que ya es marca de la casa, y que aquí funciona a la perfección. Sin embargo, y en parte como consecuencia de esa ‘objetividad’, las historias humanas no consiguen conectar del todo con el espectador, y es ahí donde ‘Contagio’ pierde fuerza.

Salvo unos pocos casos, como los de los personajes interpretados por Laurence Fishburne y Matt Damon, el resto de las piezas del puzzle carecen de profundidad, emoción y, en ocasiones, interés. Sí, las pruebas que los científicos realizan con el virus quedan bien en pantalla, pero ¿cómo lidian ellos con el peligro que suponen? Y sí, el enfrentamiento verbal entre el bloguero maníaco (Jude Law) y el responsable de encontrar una vacuna (Fishburne) resulta interesante, pero ¿qué motivaciones esconden las palabras de cada uno?

Fase II: investigación.

El espectador necesita empatizar con los personajes de cualquier filme para que éste se convierta en un título memorable, pero con ‘Contagio’ dudo que muchos lo hayan conseguido. No obstante, el montaje estilo Soderbergh, la pegadiza banda sonora de Cliff Martínez y una trama sin pausas -salvo contadas ocasiones- hacen de ‘Contagio’ un thriller muy entretenido. Eso, y probablemente la pelicula que mejor ha retratado una pandemia hasta la fecha.


Nota: 6 / 10

Para recordar:

El montaje estilo Steven Soderbergh unido a la música de Cliff Martinez: engancha.

La actuación de Laurence Fishburne y su historia en el puzzle de historias que es ‘Contagio’.

Otros tres actores: Kate Winslet -siempre perfecta-, Jude Law y Jennifer Ehle.

La escena en la que Mitch -Matt Damon- por fin puede llorar la muerte de su esposa -Gwyneth Paltrow-.

La secuencia final.

Para olvidar:

Que la sensación de caos se disuelva tan pronto.

Marion Cotillard, el personaje e historia menos atractivos de la trama.

El diente salido de Jude Law: desconcentra y ¿a cuento de qué?