En líneas generales, existen dos tipos de comedias románticas. Por un lado, están aquéllas que explotan cliché tras cliché sin ningún pudor porque saben que sus famosos protagonistas atraerán por sí solos al espectador. Y, por el otro, de moda últimamente, se sitúan las películas que buscan romper mitos y resultar originales. A medio camino entre uno y otro, se encontraría ‘Crazy, Stupid, Love: una historia de amor con grandes estrellas, pero con un guión fresco; y que tiene pretensiones de convertirse en la comedia dramática del año, pero sin llevar colgada la etiqueta de ‘diferente’. Divertida, tierna y perfecta para los que creen en las almas gemelas.

La mejor sensación que le deja a uno ‘Crazy, Stupid, Love’ es que se trata de una película sobre el amor, y punto. Ni busca entretener al espectador a base de risas baratas, ni pretende desmontar los recursos habituales del género. Simple y llanamente, quiere conquistarnos con romance, un elemento que, si tiene detrás una buena narración y unas mejores interpretaciones, como es el caso, resulta más que suficiente.

Así, ‘Crazy, Stupid, Love’ cuenta la historia de Cal y Emily, un matrimonio que tras más de 20 años juntos decide separarse, y a cuyo alrededor surgen otras tramas: la del adolescente enamorado de una chica mayor; la de la adolescente encaprichada con un adulto casado; la del conquistador que sólo busca sexo hasta que se topa en su camino con una mujer que decide no seguirle el juego… Diferentes perspectivas de una sola idea: el alma gemela.

Desde esa primera escena tan simbólica hasta prácticamente el final del filme -el último tramo deja que desear-, ‘Crazy, Stupid, Love’ enamora al espectador con diálogos ingeniosos, situaciones divertidas, un montaje inteligente, buena música y unas interpretaciones impecables.

En ese sentido, Steve Carell vuelve a brillar con un papel en el que se olvida de su lado histriónico para mostrar su faceta más tierna, y Ryan Gosling, definitivamente uno de los actores del año, conquista a la cámara -y seguro que también a muchos de nosotros- con esa elegancia innata. Y qué buena pareja forman. En cuanto a ellas, Julianne Moore y Emma Stone siguen la línea de sus últimos trabajos, es decir, están estupendas.

Si no fuera por esas últimas escenas tan pastelosas, un ritmo irregular y la sensación de que la historia y los personajes ya los hemos visto antes, ‘Crazy, Stupid, Love’ se convertiría, definitivamente, en una de las películas del año. Pero, lamentablemente, no lo es, aunque sí que arranca más de una sonrisa y alguna que otra lagrimilla.


Nota: 7 / 10

Para recordar:

El guión de Dan Fogelman.

Los cuatro actores principales: Carell, Gosling, Moore y Stone, y la químican que muestran en pantalla.

La breve historia de Jacob y Hannah (Gosling y Stone), que nos deja con ganas de mucho más.

La gran reunión familiar: sorprendente y surrealista.

Dos momentos: la referencia a la saga de ‘Crepúsculo’, y el comentario sobre la ‘tableta’ de Ryan Gosling.

Para olvidar:

Lo poco que vemos en escena a Kevin Bacon.

Su previsible y pasteloso tramo final.

Que algunas de sus escenas recuerden al ‘Virgen a los 40’ que también protagonizó Steve Carell.

Y que, en general, durante toda la película tengamos la sensación de que esta historia ya nos la han contado.