Hace más de un año viajé a Nueva York y coincidí con el rodaje de una película llamadaCuento de Invierno. Al parecer, mezclaba los escenarios de la mejor ciudad del mundo con fantasía y romance, lo que enseguida llamó mi atención. A la vuelta, me propuse leer la novela en la que se basaba porque estaba convencida de que me iba a enamorar. Sin embargo, no pasé del primer capítulo porque, entre otros motivos, lo que contaban aquellas páginas era un galimatías difícil de descifrar. Así pues, decidí esperar a ver el filme con la esperanza de entender mejor aquella historia de amor y magia que se me antojaba memorable. ¿El resultado? No sólo he tenido que soportar un producto mediocre, sino que sigo sin tener la mínima idea de qué es lo que narra ‘Cuento de invierno’.

Jessica Brown Findlay y Colin Farrell se enamoran en este cuento sin sentido

‘Cuento de invierno’ (Winter’s tale). 2014. EE.UU.
Dirección: Akiva Goldsman
Guión: Akiva Goldsman
Reparto: Colin Farrell, Jessica Brown Findlay, Russell Crowe, Jennifer Connelly, Will Smith, William Hurt y Eva Marie Saint.
Manhattan, siglo XIX. Peter Lake se se gana la vida robando. Un día entra en una gran mansión que cree vacía y allí encuentra a Beverly Penn, una joven enferma de quien se enamorará. Su amor traspasará fronteras y llevará a Peter a acometer misiones fantásticas.

Sospecho que la confusión que produce la película no se debe tanto al material original de la novela de Mark Helprin que adapta (ahora me arrepiento de no haber seguido leyendo) como al guión de Akiva Goldsman. El neoyorquino es famoso, sobre todo, por haber ganado el Óscar en 2001 con el guión de ‘Una mente maravillosa’ y firmar el libreto de ‘Soy leyenda‘. Sin embargo, si escarbamos en su filmografía descubrimos que también es el autor de bodrios como los guiones de ‘Batman y Robin’ o ‘El código Da Vinci’. Por lo que no debería extrañarnos que haya creado este embrollo fantástico-romántico que carece de toda lógica incluso dentro de su propio universo.

Sin reglas, sin sentido

Porque una de las reglas de toda buena historia fantástica es que establezca una normas que podamos entender y que el argumento siga esas normas. No vale con presentar un viaje en el tiempo, un caballo con alas o el mismísimo Lucifer en persona cuando convenga a la trama. Todo lo que ocurra en ella debe tener un sentido, responder a una explicación previa (¿por qué la batalla entre ángeles y demonios? ¿por qué el viaje en el tiempo? ¿por qué el romance con poderes?), pero ‘Cuento de Invierno’ carece de sentido alguno.

Colin Farrell es un héroe tan confundido como nosotros

De ahí que resulte muy complicado interesarse por el devenir de la historia. Más cuando, ya en la segunda mitad del relato, se producen situaciones inexplicables (unas incluso ridículas como la anciana de más de 100 años) que Akiva Goldsman ni se molesta en justificar.

Para colmo, la entrada en escena de los personajes contemporáneas, la madre y su hija, termina de descolocar al espectador y pone patas arriba la sinopsis que uno ya había perfilado en su mente.

Lo peor de todo es que, por lo que he leído en algunos foros, el guión de Akiva Goldsman desvirtúa el sentido de la historia que escribió Mark Helprin e introduce cambios que no quiere explicar.

Visualmente llamativa

Menos mal que su trabajo detrás de las cámaras en la película que supone su debut como director no resulta tan bochornoso. La historia de amor entre los personajes principales, Peter y Beverly, transmite pasión; el Lago de los Coheeries se presenta como un enclave mágico visualmente admirable; y la banda liderada por Pearly Soames da para algún plano llamativo. En otras palabras, ‘Cuento de invierno’ se deja ver, siempre y cuando tu atención esté más en la imagen que en el mensaje.

Russell Crowe y sus chicos malos

Ellas lideran

Por otra parte, al romance protagonista Jessica Brown Findlay le aporta interés. La británica es la revelación (al menos para quien no haya visto nunca ‘Downton Abbey’) de la película y con su buen hacer logra salvar las escenas que comparte con Colin Farrell, un héroe con quien no empatizamos y que para colmo se pasea más de la mitad del metraje con un peinado horrendo.

Otros dos grandes nombres destacan en el reparto de esta película que, precisamente por esa presencia de estrellas, puede tacharse de ambiciosa. Son Jennifer Connelly, que a pesar de explotar mejor que el resto los tintes dramáticos de la historia se mantiene en un segundo plano que no le hace justicia; y Russell Crowe, que vuelve a hacer el ridículo tras su participación en ‘Los miserables‘, aquí con una voz forzada a veces ininteligible y el rol de un villano que carece de profundidad alguna.

Colin Farrell y Jennifer Connelly en… ¿otra película distinta?

Y así volvemos al guión, el escollo que impide disfrutar de lo que podía haber sido una bonita cinta fantástico-romántica destinada a ser de culto. Aunque, como no hay mal que por bien no venga, quienes no hayamos leído el libro de Mark Helprin hemos recibido el empujón final para hacerlo: quizás así entendamos el extraño viaje de Peter Lake.

Nota: 3 / 10

Para recordar:

  • Jessica Brown Findlay.

Para olvidar:

  • El guión de Akiva Goldsman. 
  • La voz de Russell Crowe.
  • El injustificable error de la edad de la ‘pequeña’ Willa. 
  • El corte de pelo de Colin Farrell es una distracción.
  • El poco peso que al final tiene en la trama Jennifer Connelly.


Cuento de invierno
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