Cuando se habla de películas de culto, uno normalmente se refiere a historias de ciencia-ficción, aventuras o terror. Sin embargo, existe un filme que, dentro del género romántico, se ha convertido en cierta manera en una cinta de culto. ‘El diario de Noa‘ es para muchos sentimentales un título imprescindible, casi tanto como ‘Titanic’. El filme, dirigido por Nick Cassavetes en 2004, cuenta la clásica historia de chico pobre y niña rica que viven una pasional pero imposible historia de amor. La trama es sencilla, los clichés están ahí y la pareja protagonista, Ryan Gosling y Rachel McAdams, tiene química. No obstante, salvo que sufras de un romanticismo decimonónico, no es para tanto.

A mi entender, ‘El diario de Noa’ está sobrevalorada. Aunque la historia que narra emociona y los personajes resultan creíbles, está lejos de derretir corazones. Además, la realización de Nick Cassavetes parece apresurada y no se detiene a exprimir al máximo escenas como la del reencuentro.

El diario de Noa

Los actores, eso sí, dan lo mejor de sí mismos, y, de hecho, tanto Ryan Gosling como Rachel McAdams encontraron en este trabajo la puerta que les abriría las puertas de Hollywood.

En realidad, tampoco hay que esperar mucho de ‘El diario de Noa’. La fórmula que sigue es la de un producto de entretenimiento sencillo, que cuenta con los ingredientes imprescindibles de cualquier historia de amor -protagonistas de procedencia distinta, terceras personas, obstáculos familiares…- y consigue así arrancar alguna lágrima y sonrojar unas cuantas mejillas.

El beso de El diario de Noa

Además, la trama paralela, la situada en el momento actual, resulta lo suficientemente conmovedora como para que el resultado final deje una pequeña huella.

En conclusión, ‘El diario de Noa’ satisfará las expectativas de los románticos empedernidos que disfrutan de una bonita historia acurrucados en su sofá, pero a los que buscamos la ‘gran historia de amor del cine’ nos dejará un poco fríos.

El diario de Noa


Nota: 6 / 10

Para recordar:

Las interpretaciones de la pareja protagonista, la de ayer y la de hoy.

El increíble parecido físico entre Rachel McAdams y Gena Rowlands

Para olvidar:

Demasiado cliché romántico.

Para estar considerado uno de los mejores besos vistos en el cine, resulta un poco burdo.