El planeta de los simios, el filme de 1968 protagonizado por Charlton Heston, será un clásico del cine, pero uno al que tanta mala secuela y parodia televisiva han hecho mucho daño. 40 años después de su estreno, a muchos sólo nos queda en la retina la famosísima escena de la Estatua de la Libertad y fragmentos del horripilante remake que en 2001 dirigió Tim Burton. Por eso temíamos este nuevo capítulo de la saga, y por eso, también, nos hemos llevado tan agradable sorpresa. Lejos de resultar innecesaria como parecía en un principio,El origen del planeta de los simios cuenta una gran historia narrada de manera impecable. Es ya, sin duda, uno de los títulos imprescindibles de este 2011.

César, con él empezó todo…

‘El origen del planeta de los simios’, 2011, Estados Unidos.
Director: Rupert Wyatt.
Guionistas: Rick Jaffa y Amanda Silver.
Reparto: Andy Serkis, James Franco, Freida Pinto, John Lithgow, Brian Cox, Tom Felton y David Oyelowo.

En la ciudad de San Francisco, un experimento en el campo de la ingeniería genética ha llevado a la creación de simios inteligentes, que, liderados por César, criado desde que era un bebé en una familia humana, pronto comenzarán su revolución por la libertad.

El principal motivo del buen sabor de boca que deja ‘El origen del planeta de los simios’ se llama César. Él es el chimpancé protagonista de la historia, el personaje que hace sombra a cualquier humano con el que comparte plano y que, de hecho, ha provocado el debate en Hollywood sobre la nominación o no de Andy Serkis a mejor actor por prestar sus gestos al simio creado digitalmente. César es, además, uno de esos personajes que dejan huella en la historia del cine, que empatiza al instante con el espectador, ganándose su cariño y su respeto. Es, en definitiva, el líder que una revolución como la que daría lugar al ‘planeta de los simios’ necesitaba.

César en su versión más ‘simia’

Para quien no haya visto la película, César es el chimpancé que, debido a los experimentos realizados a su madre, nace con una inteligencia mayor que la habitual en su especie, y se cría en el hogar del científico que todo lo empezó -interpretado por James Franco-, adquiriendo con el tiempo comportamientos y actitudes casi humanas. Pero su peculiar forma de vida le lleva a plantearse su lugar en el mundo, así como a sentir la opresión humana y el deseo de libertad.

Esta evolución del personaje la narra el director Rupert Wyatt con una maestría asombrosa, dejándonos momentos cargados de emoción y sentando una base sólida para lo que vendrá después. Wyatt se toma su tiempo para que conectemos con César -hasta pasada una hora de metraje no comienza la acción-, para que llegado el momento de alzarse como líder, se nos ponga la piel de gallina -en parte, también, por ese “No”…-.

Revolución

A partir de ese momento, llega el momento de la acción palomitera, con sus persecuciones, sus batallas campales y su impresionante despliegue de efectos especiales. Aunque sin el gancho de la primera parte, estas escenas también consiguen mantenernos pegados a la butaca. Sin embargo, a pesar de que el interés nunca decae, la ligera falta de conclusión de la película le resta la guinda final que un peliculón así pedía. No obstante, la breve escena tras los créditos consigue que salgamos del cine con una gran sonrisa cómplice.

La manera en que los guionistas –Rick Jaffa y Amanda Silver– insertan las dos tramas que en teoría explican por qué los primates llegaron a dominar y esclavizar a los humanos, como se cuenta en ‘El planeta de los simios’, es inteligente, y da como resultado un guión donde prácticamente cada palabra y situación tiene sentido.

Liderando a su ejército

En cuanto a los actores, James Franco, Freida Pinto, John Lithgow, Brian Cox, Tom Felton y David Oyelowo, ninguno de ellos brilla en su papel o destaca sobre el resto, aunque tampoco decepcionan. Lo que ocurre es que, como ya he dicho, los verdaderos protagonistas de la historia son César y sus simios -entre los que, curiosamente, encontramos los típicos roles de consejero, enemigo que acaba convirtiéndose en aliado, guardaespaldas…-

Nota: 8 / 10

Para recordar:
César en su versión más ‘humana’

Que Andy Serkis vuelva a hacer historia prestando su gestualidad al más que convincente simio César.

– Cómo unas cuantas escenas sin diálogos en un refugio de chimpancés pueden resultan tan estimulantes.

– La banda sonora de Patrick Doyle que nos mantiene en continua tensión.

– Que haya reavivado el interés por ver de nuevo ‘El planeta de los simios’.

Para olvidar:
Freida Pinto y James Franco: química cero.

– Que a todas las preguntas morales que plantea les dé una única respuesta: los humanos se equivocan.

– Lo irrelevante del personaje de Freida Pinto.