El cine de animación suele enfrentarse a un doble reto: impresionar visualmente y contar una historia que resulte atractiva, entretenga y provoque sensaciones. Al menos una vez al año suele conseguirlo y así cada 12 meses encontramos un título merecedor de la etiqueta ‘peliculón’. ¿Y el resto? Pues o bien no superan ninguno de los dos retos o bien sólo alcanzan uno. Es el caso, este último, deEpic. El mundo secreto. Su técnica es brillante y convierte la película en todo un espectáculo visual, pero argumentalmente ni genera interés (no el necesario) ni atrapa al espectador. Se queda, por así decirlo, pequeña para los grandes halagos.

Los protagonistas de ‘Epic’. Hay de todo

Epic‘. EE.UU. 2013.
Dirección: Chris Wedge
Guión: James V. Hart, Daniel Shere, Tom J. Astle y Matt Ember

Voces (v.o.): Amanda SeyfriedJosh HutchersonColin Farrell y Beyoncé Knowles.
Por arte de magia, una adolescente se ve arrastrada hasta un diminuto
universo
, donde se une a un equipo formado por guerreros de élite y graciosos seres para salvar su mundo y el
nuestro. 

‘Epic. El mundo secreto’ narra la batalla entre el bien y el mal en un bosque, literalmente, muy animado. Diminutos seres conviven en él con pequeños animales y plantas y lo hacen divididos en dos grupos: los que aman la naturaleza vida y los que viven en las rocas. Unos, los buenos, buscan una heredera para su reina; mientras que los otros, los malos, quieren destruir todo el paisaje que se les ponga delante.

Y al mismo tiempo que se libra esta batalla, muy épica y bonita pero sin una pizca de originalidad, la adolescente M.K. se traslada a vivir con su solitario padre, un científico loco que sabe de la existencia de ese mundo enano que se esconde en el bosque aunque nadie le cree. Ni siquiera su hija.

Cariño, he encogido a la niña… o casi

Pero todo cambiará cuando M.K. se vea desplazada al diminuto universo y obligada a proteger al heredero del reino. A partir de ahí… más de lo mismo, es decir, compañeros de viaje inesperados, romance a la vista, mascotas que quieren comerte, huidas heroicas… Nada nuevo en esta aventura en miniatura que, de hecho, pierde interés a medida que avanza. Un interés que merma no tanto por la historia como por los personajes, quienes, con la salvedad del guerrero Ronin, ni siquiera resultan simpáticos.

Y llegados al final, la gran ironía: un final en absoluto épico para una película que precisamente se llama ‘Epic’. Porque la última batalla resulta un poco sosa y carece de emoción. Además, el villano, muy temible él, se queda sin el final dramático que su personaje pide.

Ronin, un Loki con flechas

Pero, como decía al principio, el reto del cine de animación es doble, y en lo que se refiere al impacto visual, ‘Epic’ es una pequeña maravilla para disfrutar sin más complicaciones.

Nota: 5 / 10

Para recordar:

  • La técnica, que muestra cómo el cine de animación no pierde el tiempo. 
  • El vestido de la reina (¡Quiero uno!)
  • A mí la historia incompleta de Ronin y la reina me ha tocado el corazón. 

Para olvidar:

  • Que al héroe juvenil le falte tanta, tanta carisma.
  • ¿Por qué los secundarios pretendidamente graciosos me resultan cada vez más insoportables? ¿Será la edad? ¿O es que ya he conocido a demasiados?