Lujosas mansiones, un cuerpo flotando en la piscina, hombres vestidos de negro armados con rifles, un coche que pasa repleto de agujeros de bala.. Todos estos son elementos tan característicos y definitorios del cine de gángsteres como lo es la intriga en el argumento, la traición y una agobiante sensación de que el final será dramático. O eso, al menos, es a lo que muchos estamos acostumbrados. Por eso cuesta tanto sumergirse en la historia de Gangster Squad. Su tono chulesco y bromista desentona con el ambiente y, lo que es peor, su fidelidad a los tópicos del género policíaco convierte la trama en una de las cintas más previsibles que he visto en los últimos meses.

La brigada de élite

Gangster Squad (Brigada de élite)’. 2012. EE.UU.
Dirección:
Guión: Will Beall a partir de un guión de Paul Lieberman
Reparto: , , , Emma Stone, Giovanni Ribisi, Robert Patrick, Anthony Mackie, Michael Peña y Mireille Enos.
Los Angeles, 1949. El mafioso Mickey Cohen (Sean Penn) lleva la batuta en
su ciudad, cosechando beneficios de las drogas, las armas, la
prostitución y las apuestas. Y
todo bajo la protección de la policía y de algunos políticos. Pero un grupo secreto de agentes le plantará cara.

‘Gangster squad’ utiliza la figura de un gángster real, Mickey Cohen, para hilar una trama de cómo un grupo de agentes secretos de la más diversa procedencia y con diferentes habilidades se enfrenta a una peligrosa organización criminal. Es decir, el guión combina el cine de gángsters, con su toque ‘noir’, con el género policíaco donde abundan el humor y los personajes prototípicos. El resultado: no encajan bien.

El problema no es tanto del hecho de combinar géneros como de un guión plano y previsible y unos actores que no siempre dan lo mejor de sí mismos, y en este punto me refiero a Sean Penn, cuyo mafioso boxeador parece más una caricatura que un temido villano que ha puesto en jaque a toda una ciudad.

Penn y Brolin

Porque el resto, Josh Brolin, Ryan Gosling, Emma Stone, Giovanni Ribisi… hacen lo que pueden con unos personajes anodinos.

Al final, nos encontramos con una película que apuntaba maneras, y que incluso estuvo considerada como posible candidata a los Óscars (eso sí, cuando apenas se había visto metraje), y que ha supuesto una terrible decepción. No obstante, entretiene a ratos y, para qué negarlo, el ambiente de la mafia de los años 40 siempre resulta atractivo.

Emma Stone y Ryan Gosling
Nota: 4 / 10

Para recordar:

  • Ryan Gosling, el más afortunado del reparto.  
  • La irrupción de Josh Brolin en el apartamento de los mafiosillos.  
  • Pensar que la historia de la brigada de élite hubiera funcionado mucho mejor como serie de televisión.

Para olvidar: 

  • La ausencia de sorpresas
  • La enorme elipsis en la trama romántica que le resta credibilidad: un día conversan en la barra y al siguiente… ¿son inseparables? 
  • Que se adivine enseguida qué personaje o personajes no llegarán vivos al final. 
  • Sean Penn.