Grace Kelly, o Gracia de Mónaco, es quizás uno de los personajes más interesantes de la historia de Hollywood. La ganadora de un Óscar que se convirtió en princesa vivió, aun con sus matices, su propio cuento de hadas, uno de esos que prueban que la realidad muchas veces supera a la ficción; y su figura, agrandada por el fatídico accidente que acabó con su vida a los 53 años, terminó convirtiéndose en un mito. Sin embargo, a pesar del interés y la pasión que la historia de Grace Kelly sigue despertando hoy en día, y pese a la ventaja de contar para interpretarla con otro mito, pero del Hollywood actual, Nicole Kidman, la película Grace de Mónaco‘ no pasa del nivel de telefilme barato de sobremesa. El filme que dirige el francés Olivier Dahan falla porque cree tenerse el éxito asegurado al tratar la figura de la actriz princesa. Ni Kidman, con su tendencia al dramatismo, logra salvar el producto.

Nicole Kidman es Grace Kelly… no se lo cree ni ella

‘Grace de Mónaco’ (Grace of Monaco). 2013. EE.UU, Francia, Bélgica, Italia y Suiza.Dirección: Olivier DahanGuión: Arash AmelReparto: Nicole Kidman, Tim Roth, Frank Langella, Derek Jacobi y Paz Vega.
Seis años después de su matrimonio, Alfred Hitchcock le ofrece a la princesa de Mónaco la oportunidad de volver a Hollywood y Francia amenaza con anexionarse el territorio. Grace se ve obligada a elegir entre la llama creativa que aún arde dentro de ella y su papel como princesa.

El guión que firma Arash Amel narra la tensión existente entre Francia y Mónaco al poco tiempo de que Grace Kelly se casara con su príncipe y cómo el papel que desempeñó la estadounidense entonces ayudó a resolver el conflicto y, de paso, convertir Mónaco en ese paraíso de juego y glamour que es hoy. Sin embargo, el espectador poco percibe de todo eso. Más bien se queda con que ‘Grace de Monaco’ es la historia de una mujer que duda entre el compromiso del matrimonio y la libertad de la soltería, como tantas, tantísimas otras.

Es decir, ni tensión política, ni estrategia histórica, ni nada digno de una coproducción que inauguró el prestigioso Festival de Cannes. Sólo la inquietud y las dudas de una mujer casada en el borde de los 40.

Grace Kelly interpretando su papel de princesa

Además, como decía, Nicole Kidman no ayuda a que ‘Grace de Mónaco’ supere al telefilme habitual de un sábado por la tarde. Con su tendencia a la mirada intensa y el gesto dramático, irradia poco glamour e incluso llega a resultar un pelín insoportable. Su partenaire, en cambio, Tim Roth en la piel del príncipe Rainiero (la ausencia de parecido físico ni la mencionamos), sí suscita cierto interés con una personalidad más compleja que la de su esposa.

Tim Roth es el Príncipe Rainiero… no se lo cree ni él

El resto de personajes, como el sacerdote Tuck o la soprano Maria Callas (nuestra Paz Vega), ni siquiera justifican su participación en la cinta.

Eso ya lo he visto

Por otra parte, se desperdicia en extremo el atractivo del Principado de Mónaco en una película que, además, tiende hacia el ridículo con escenas tan previsibles como la pelea en la comida familiar, la rabia de la princesa al volante o el homenaje accidental a ‘Princesa por sorpresa‘.

En definitiva, lo que pudo haber sido un estimulante biopic de uno de los mitos del Hollywood dorado, el ojito derecho del gran Alfred Hitchcock y la mujer que hizo realidad el cuento del príncipe azul, terminó siendo un filme vacío, soporífero y totalmente prescindible.

Nicole Kidman y una de sus muchas miradas intensas… pero vacías

Nota: 2 / 10

Para recordar:

  • Ver a Paz Vega codeándose, una vez más, con las estrellas de Hollywood.

Para olvidar:

  • Que la película no haga justicia a la relevancia de la figura de Grace Kelly. 
  • Nicole Kidman va de sobrada.