Joe Wright convenció al público y la crítica con dramas literario-históricos como ‘Orgullo y prejuicio ‘ y ‘Expiación’, y ahora ha sorprendido con un thriller de acción muy visual y sonoro que supone una de las propuestas más originales del pasado año. ‘Hanna‘ tiene un estilo propio, muy videoclipero. Sin embargo, su historia carece de profundidad y, además, la aventura de una joven de 16 años en el mundo exterior roza, por momentos, la comedia adolescente. Además, salvo la propia Hanna, a quien da vida una excelente Saoirse Ronan, el resto de personajes parecen meras caricaturas. Está claro que Joe Wright ha querido deslumbrar con un filme muy distinto a sus trabajos anteriores, pero de ahí a crear una película de culto, que podría haber sucedido, le falta un trecho.

‘Hanna’ arranca de manera inmejorable, con una joven rubísima cazando en un paisaje helado, y con unos títulos de crédito que avanza que ésta no es una película de acción al uso. Hanna vive con su padre en una cabaña aislada del mundo exterior en Finlandia, donde aprende geografía, idiomas, historia, y, sobre todo, a cazar y defenderse. Pero la curiosidad la mueve a abandonar esa solitaria vida, y poder escuchar, por ejemplo, cómo suena la música.

Eric Bana y Saoirse Ronan en Hanna

No obstante, su viaje al exterior comenzará con una inevitable -aunque nunca se explica por qué exactamente- captura, de la que deberá huir. Hasta ese momento, incluida la fuga, ‘Hanna’ atrapa al espectador, que se pregunta de dónde ha salido esta niña y por qué es tan importante. Sin embargo, a partir de ahí, lo que aparentaba ser un thriller de acción con una Saoirse Ronan emulando a la Bamba Negra de ‘Kill Bill‘ se convierte en una mezcla de comedia adolescente, comedia de persecuciones y comedia de espías. Es decir, demasiada comedia. Y, aunque en otros casos similares funcione bien -y me refiero, de nuevo, a ‘Kill Bill’-, en ‘Hanna’ no es así.

Menos mal, sin embargo, que la huida trepidante a ritmo de la música electrónica de The Chemical Brothers anima la trama, y que Joe Wright manifiesta cierta genialidad al combinar el sonido con la imagen. No obstante, esa faceta videoclipera se repite en exceso, lo que, quizás, merma un poco el efecto sorpresa. También hay hueco para los momentos tranquilos, de introspección personal y descubrimiento del mundo, que aportan equilibrio.

Saoirse Ronan en Hanna

En cuanto a los actores, sólo la joven Saoirse Ronan merece mención. Si en su día cosechó el aplauso de la crítica con ‘Expiación‘, por la que ganó una nominación al Óscar, aquí vuelve a demostrar por qué es una de las jóvenes actrices más prometedoras del momento.


Nota: 6 / 10

Para recordar:

La solvencia de Saoirse Ronan como actriz protagonista. 

La banda sonora de los Chemical Brothers

Los escenarios donde transcurre la acción.

Para olvidar:

La comicidad del personaje de Tom Hollander. 

La figura del padre al que encarna Eric Bana, que, salvo en los primeros 15 minutos de metraje, carece de la intensidad que un personaje así debería tener. 

La voz (versión original), y el personaje en general, de Cate Blanchett.