¿Cuál es el elemento de una película que determina su triunfo o fracaso? ¿Qué factor es el que más influye en ser admirado u odiado? Si nos fijamos en Hermanísimas‘ (2015), la respuesta parece clara: el guion. Porque por mucha química que destile el dúo formado por Tina Fey y Amy Poehler, sin una buena historia, como es el caso, las dos horas de metraje del filme de Jason Moore son poco más que soportables. Fey y Poehler han trabajado juntas, por citar algunas de sus colaboraciones, en el programa estrella de sketches en Estados Unidos, el Saturday Night Live; en la película ‘Mamá de alquiler‘ (2008); y en las entregas de los Globos de Oro de los años 2013, 2014 y 2015, que condujeron. Les une una fuerte amistad y eso se refleja en la pantalla. Además, son graciosas, entrañables y tienen ingenio. De ahí que su última película, ‘Hermanísimas’, generara cierta expectación. Sin embargo, el resultado no es otro que una disparatada comedia norteamericana que hace reír lo justito.

“We need a little less Forever 21 and a little more Suddenly 42” 
(Necesitamos un poco menos de Para Siempre 21 y un poco más de De Repente 42)
Maura Ellis (Amy Poehler), probándose ropa

El argumento de ‘Hermanísimas’ combina el síndrome de Peter Pan con las clásicas y salvajes fiestas que todos hemos visto en alguna ficción estadounidense. Es decir, por un lado humor más o menos inteligente, en el que una gran parte del público puede verse reflejado -cualquiera que pase la treintena-; y, por el otro, comedia absurda basada fundamentalmente en bromas relacionadas con el sexo y las drogas.

Si eres de los que disfrutan de lo último, pasarás un buen rato. Si por el contrario formas parte del grupo que sigue sin entender el humor yanqui -en el que me incluyo-, te salvará la buena pareja que forman Tina Fey y Amy Poehler.

Porque sí, las dos actrices cumplen el cometido notablemente y explotan su química en el papel de estas dos hermanas muy diferentes, Kate y Maura, unidas en una misión familiar. La mejor escena que comparten es, sin duda, la que tiene lugar en los probadores de una tienda de ropa, donde en lugar de fingir que son dos sex symbol de Hollywood sin edad aparente demuestran con orgullo que se trata de dos mujeres corrientes que rondan los 40.

Tina Fey y Amy Poehler

El desmadre

El problema llega cuando arranca la fiesta que ocupa buena parte del metraje, y que lamentablemente roba protagonismo al choque de caracteres entre los personajes de Kate -la hermana irresponsable, Tina Fey- y Maura -la comedida, Amy Poehler-.

La fiesta, que como es previsible se desmadra con rapidez, supone una colección de tópicos propios de la comedia absurda que a algunos provocarán carcajadas pero a muchos nos producen bostezos. Fey y Poehler hacen lo suyo y de nuevo salvan la situación, pero su habilidad para resultar divertidas no evita que el barco naufrague y la película deje más sensaciones negativas que positivas.

Tina Fey y un enorme John Cena

Decepción

Porque quienes decidimos dedicar nuestro tiempo a un filme protagonizado por Tina Fey y Amy Poehler no buscamos ver -habrá quien sí lo haga- desorbitados colocones, polvos de una noche frustrados y caricaturescos vendedores de droga. Más bien teníamos en mente diálogos chispeantes, situaciones incómodas y personajes menos paródicos. Pero… el filme de Jason Moore ofrece lo que ofrece y no hay más.

Por cierto, ‘Hermanísimas’ recibió una nominación de la Alliance of Women Film Journalists al premio a la ‘película que quisiste amar pero no pudiste’.

Si te quedas con ganas de disfrutar del dúo cómico que forman Tina Fey y Amy Poehler, recupera alguna de sus intervenciones en las galas de los Globos de Oro. Ganarás seguro.

Amy Poehler y Ike Barinhotz


Nota: 4 / 10

Para recordar:

El dúo Fey-Poehler mantiene la chispa

La escena en los probadores y cuando leen los diarios

Para olvidar:

La fiesta centra la trama

Personajes muy caricaturescos