Si algo se puede decir sobre ‘Horns’ es que es original. Hasta cierto punto, claro, ya que está basada en una novela de Joe Hill. Pero dentro del género detectivesco supone, sin duda, un soplo de aire fresco. Esta es la historia de un joven que investiga el asesinato de su novia, del que, por cierto, él es el principal sospechoso, pero lo hace con unos diabólicos cuernos en las sienes y el poder de arrancar los secretos ocultos de aquellos con quienes cruza su camino. Como decía, original. Aunque ése no es su mayor atractivo (pero sí la razón por la que yo decidí verla). ‘Horns’ seduce con su ambiente gótico y su sugerente puesta en escena. Thriller, fantasía, ciencia-ficción, romance juvenil… el filme de Alexandre Aja tiene un poco de todo y no le sobra nada. Es una apuesta interesante para escapar de la rutina de remakes e historias de superhéroes.

En cierto modo, Ig, el personaje al que interpreta Daniel Radcliffe (vaya carrerrita se está marcando el inglés para que olvidemos que fue Harry Potter), es un superhéroe. O, si lo preferís, un antihéroe. Con su recién adquirido poder de sonsacar la verdad a los demás va averiguando poco a poco qué sucedió realmente la noche que Merrin (una seductora Juno Temple) fue asesinada. Para así hacer justicia y castigar a los verdaderos culpables.

Max Minghella y Daniel Radcliffe

Las situaciones que desencadenan los extraños cuernos de Ig se sitúan entre lo siniestro y lo cómico. En realidad, toda la trama camina en esa fina línea entre los dos conceptos, lo que ayuda a que ‘Horns’ no deje indiferente. El único problema, quizás, es su trasfondo religioso, que puede ahuyentar a cualquiera que se toma la religión demasiado en serio, ya sea porque es parte arraigada de su vida o porque la rechaza de plano.

Para el resto, ‘Horns’ puede ser una tentadora delicia. Divertida, intrigante, provocativa…

Daniel Radcliffe y Juno Temple

Puzzle

Encontrar al culpable del asesinato de Merrin es, al final, lo de menos. De hecho, el desenlace resulta tan previsible que la capacidad de sorpresa es prácticamente nula. Lo que me anima a recomendaros ‘Horns’ es su puesta en escena.

No sólo la dirección de Alexandre Aja que acentúa el misterio y nos ofrece algún plano embrujador; sino sobre todo la estructura del guión, una estructura que, en realidad, es un calco de la que Joe Hill plantea en su novela.

En ‘Horns’ vamos descubriendo las piezas del puzzle poco a poco. La noche del asesinato de Merrin, por ejemplo, no la vemos hasta pasada la mitad de la trama. Y las pesquisas de Ig se van alternando con flashbacks de su infancia y su idilio amoroso que nos permiten conocer a los personajes y aportan pistas de lo que sucederá después.

Esa narración no cronológica es, sin duda, el gran acierto del filme y, junto con el ambiente gótico más que apropiado para esta historia, hacen de ‘Horns’ una propuesta llamativa para una tarde de verano.

Horns

¿Quién se acuerda de Harry Potter?

Su principal reclamo en la cartelera es Daniel Racliffe, el actor que, comentaba más arriba, se ha propuesto muy en serio desencasillarse de su rol de Harry Potter para que pensamos en él como un intérprete talentoso y no como el álter ego real del niño mago. De momento lo está consiguiendo. En ‘Horns’ convence de sobra como el joven enamorado cuya vida deja de tener sentido cuando su chica ya no está en ella. Y dejamos de echar de menos las gafas para creérnoslo como un veinteañero atractivo, rebelde y perseverante.

La verdad sea dicha, Daniel Radcliffe da el pego como la encarnación del mismísimo Diablo. Quién iba a decirlo.

Daniel Radcliffe en Horns


Nota: 6 / 10

Para recordar:

Su estructura

Juno Temple sigue apuntando maneras (en 2013 ya ganó el Bafta a la estrella emergente)

Lo bien que le sienta la canción ‘Heroes’ de David Bowie

Para olvidar:

La previsibilidad del desenlace