Iron Man es el héroe de cómic que ha protagonizado algunas de las mejores películas de superhéroes de la última década; el personaje de viñetas que más se ha identificado con el actor que le da vida, el genial ; y la primera piedra de uno de los proyectos fílmicos más importantes de los últimos años que ha generado una nueva manera de entender el cine, la saga de Los Vengadores. Un héroe de este calibre merecía culminar su propia trilogía con fuegos artificiales. Y así ha sido, metafórica y literalmente. ‘Iron Man 3‘ es para muchos el mejor capítulo hasta la fecha del Hombre de Hierro, un filme emocionante, épico y cargado de significado.

‘Iron Man 3’: la armadura y el hombre

Iron Man 3‘. 2013. EE.UU.
Dirección:
Guión: y Drew Pearce.
Reparto: , , , , y .
Tony
Stark/Iron Man se enfrentará a un enemigo cuyo poder no conoce límites.
Cuando Stark comprende que su enemigo ha destruido su universo personal,
se embarca en una angustiosa búsqueda para encontrar a los
responsables. Este viaje pondrá a prueba su entereza una y otra vez.

Un final de trilogía épico

La trama de ‘Iron Man 3’ arranca poco después del incidente de Nueva York que narra ‘Los Vengadores’, es decir, de la invasión alienígena a la que el grupo de héroes puso fin cuando Iron Man se adentró en el espacio exterior y destruyó las naves de los invasores. Este suceso ha marcado a Tony Stark y desde entonces no es el mismo. Apenas puede dormir, se ha volcado más que nunca en su trabajo con los trajes y sufre crisis de ansiedad. Casi nada para un personaje que ya de por sí es egocéntrico, megalómano y alcohólico en potencia.

A la difícil situación que atraviesa Stark se suman los continuados ataques de un enigmático líder terrorista, que de alguna manera parecen vinculados a la extraña desaparición de varias personas. Así las cosas, Tony Stark se enfrentará al momento más peligroso y trascendental de su vida, uno que cambiará al Hombre de Hierro para siempre, proporcionando un cierre a la trilogía (porque, efectivamente, todo apunta a que será cierre) épico y redondo.

Tony Stark las pasa canutas en ‘Iron Man 3’

Menos Iron Man y más Stark

‘Iron Man 3’ es el capítulo con más acción de la saga, y también, irónicamente, en el que menos vemos al Hombre de Hierro y más a Tony Stark. En realidad, se trata de la primera ocasión en que apreciamos la diferencia entre la armadura y el hombre que la viste.

El filme combina acción, comedia y drama con acierto y manteniendo el buen ritmo intacto a lo largo de la trama. Por eso, será difícil que la película no agrade tanto a los asiduos a las escenas de peleas y rescates con vistosos efectos especiales como a los que disfrutamos más con cada segundo que Stark/Robert Downey Jr. tiene en pantalla.

Redescubrimos su genio y el corazón que esconde la armadura y que ‘Iron Man 2’ ignoró durante buena parte de la película. Y aunque se trata del capítulo más dramático de su historia, volvemos a ver al Stark gamberro que enamoró en los inicios con esa magistral y divertidísima escena que abre la película (y que a quienes íbamos a las discotecas en 1999 arrancará más de una sonrisa).

Una pareja con química

Iron Man siempre será Downey Jr.

Robert Downey Jr. vuelve a ejecutar un trabajo memorable con un rol que resulta muy, muy complicado imaginar en otro actor. Por eso es casi deseable que la saga haya concluido, porque aparentemente a Downey Jr. no le apetece seguir encarnando el mismo papel (aparte de que, las cosas como son, ya no es un jovenzuelo).

Por su parte, Gwyneth Paltrow da vida a una Pepper Potts más atractiva argumentalmente y Don Cheadle aporta el toque de camaredería que toda cinta de superhéroes necesita. Incluso Jon Favreau, que en esta ocasión ha abandonado la silla del director para limitarse a labores de producción y dar vida a Happy Hogan, vive su momento de gloria.

En cuanto a los nuevos personajes, Guy Pearce resulta tan misterioso y temible como siempre y el gran Ben Kingsley salva con su buen hacer la escena más arriesgada de la película que, con otro intérprete o ejecutada de manera distinta, podría haber arruinado el filme entero.

Ben Kingsley es el legendario Mandarín

Únicamente falla la participación de Rebecca Hall, insignificante, muy insignificante.

¿Demasiadas tramas?

A ‘Iron Man’ quizás sólo puede achacársele que cuenta demasiadas cosas, con el consecuente peligro de que algunas de ellas no se desarrollan por completo. Pero ese ‘defecto’ puede convertirse en ‘virtud’ a partir del segundo visionado, cuando la trama siga sorprendiendo con sus giros y paradas y las dos horas y algo de película se conviertan en un gran contenedor de escenas memorables.

Y para terminar, no sólo hay que reseñar la labor de Shane Black como guionista y realizador en una película que se presentaba complicada tras el magistral trabajo previo de Joss Whedon con ‘Los vengadores. También merece mención esos guiños tanto a las anteriores entregas de ‘Iron Man’ como a, precisamente, el filme de Whedon. Guiños que, como en los cómics, permiten seguir hablando no de una u otra película, sino de un gran universo Marvel.

El ejército de Iron Man
Nota: 7 / 10

Para recordar:

  • Iron Man no es Tony Stark, es Robert Downey Jr.   
  • La gran sorpresa del argumento. 
  • Que Pepper Potts haya dejado atrás el rol de damisela en apuros (más o menos).

Para olvidar:

  • Una Rebecca Hall desaprovechada