Pudo ser la primera película animada de la historia y, quizás con ello,
un clásico del cine fantástico. Pero no lo fue y tuvieron que pasar 70
años para que la adaptación al cine de ‘Una princesa de Marte’, de Edgar
Rice Burroughs, viera la luz. ‘John Carter‘, que así se llama, tiene el
dudoso privilegio de ser el proyecto cinematográfico que más tiempo ha
pasado en el tintero hasta hacerse realidad
. De haberse proyectado en
sus inicios, seguramente hoy figuraría en las entanterías de muchos
cinéfilos. Al estrenarse en el siglo XXI, por lo menos tiene asegurados
el despliegue visual y sonoro que toda aventura en Marte merece. Pero,
además, ‘John Carter’ cuenta con todos los ingredientes que la perfecta
película de aventuras para ver en familia
debe tener, y lo que es más
importante, sabe jugar con ellos.

Taylor Kitsch es John Carter, de Marte

John Carter‘. 2012. Estados Unidos.
Dirección: Andrew Stanton
Guión: Andrew Stanton, Mark Andrews y Michael Chabon, basado en la historia de Edgar Rice Burroughs.
Reparto: Taylor Kitsch, Lynn Collins, Samantha Morton, Willem Dafoe, Mark Strong, James Purefoy y Dominic West.
John Carter
(Taylor Kitsch),
veterano de guerra, es transportado hasta Marte
donde, pese a su reticencia, se verá inmerso en un conflicto de
proporciones épicas con los habitantes del planeta, entre los que se
encuentran Tars Tarkas (Willem Dafoe) y la princesa Dejah
Thoris (Lynn Collins). 

‘John Carter’ es un título más que apetecible para una tarde de domingo. Cuenta una aventura exótica y épica, que arranca en la siempre atractiva Norteamérica de finales del siglo XIX para continuar en el planeta Barsoom, es decir, en Marte. Su protagonista es un joven carismático y de buen ver que enseguida se gana la simpatía del público y que deberá probar su heroísmo en una peligrosa misión.

Asimismo, la trama deja espacio para el romance de tintes más clásicos -el héroe que salva a la chica-, un poco de humor, buenas dosis de intriga y mucha, muchísima acción. En ‘John Carter’ hay luchas a muerte, combates en el aire, contiendas en tierra y hasta un breve enfrentamiento entre indios y vaqueros.

En definitiva, se trata de la perfecta película de aventuras diseñada para hacer las delicias de la familia, los fans de la historia original y los que buscan historias imposibles que les inviten a soñar. No resulta extraño, por lo tanto, que detrás de este título figure la factoría Disney.

John Carter de la Tierra

De hecho, el guionista y director de ‘John Carter’ es Andrew Stanton, habitual de Disney a través de sus excelentes trabajos en Pixar. Stanton ha dirigido dos de los trabajos más sobresalientes de la productora, ‘Buscando a Nemo’ y ‘Wall-E’, títulos con los que, por cierto, ha ganado el Óscar a la mejor película animada.

Ahora vuelve a realizar un buen trabajo con ‘John Carter’, no tan brillante como sus cintas animadas, pero sí lo suficientemente bueno como para que esta historia épica no decepcione, una posibilidad bastante temida debida, en parte, a la gran expectación generada al tratarse de un proyecto que comenzó 70 años atrás.

Stanton maneja el ritmo con acierto, permite que todos los personajes implicados en la trama tengan su momento de protagonismo y conduce el argumento hacia una espiral de acción y adrenalina que si bien no concluye con el espectáculo esperado, sí prepara el terreno para un cierre perfecto.

John Carter, reconvertido en un ‘gladiator’ de Marte

La estupenda recreación de Barsoom y los excelentes efectos especiales contribuyen a aumentar el grado de satisfacción que el filme genera en el espectador.

En cuanto a los intérpretes, Taylor Kitsch en su primer papel protagónico sale bien parado. El actor cuenta con el físico y el registro interpretaivo suficiente para que veamos en él al héroe de la historia. Por su parte, la actriz Lynn Collins cumple con los pocos requisitos de su papel, que básicamente se traducen en resultar atractiva y transmitir un carácter fuerte. Entre los dos intérpretes hay química, y eso es también un logro necesario para que la historia funcione.

Otro asunto diferente es el de Mark Strong. El actor da vida al villano de la trama, y, sí, con su físico ya resulta creíble, sobre todo por el hecho de que últimamente sólo le vemos en papeles de malo. Sin embargo, su personaje parece tan lejano que apenas sabemos nada de él, y, en consecuencia, ni siquiera nos interesa.

La princesa y el guerrero

De todos modos, las clásicas películas de aventuras, grupo al que pretende sumarse ‘John Carter’, no necesitan de profundidad en los personajes o de intimistas instrospecciones personales para cumplir con su objetivo, que no es otro que el de divertir, entretener y permitirnos viajar a mundos fantásticos.

Nota: 6 / 10
Para recordar:
Willem Dafoe, irreconocible 😉
  • El tono general de la película, entre la comedia familiar y el romance épico
  • El combate en la arena, ¿con guiño a ‘Avatar’ incluido?

Para olvidar:
Ciarán Hinds y Lynn Collins

  • Que la ‘gran misión’ de John Carter en Barsoom se reduzca a impedir una boda.