Sólo una actriz tan talentosa como Meryl Streep podía haber encarnado a un personaje tan emblemático como la ex primera ministra británica Margaret Thatcher. Sin embargo, es una lástima que lo haya hecho en un melodrama que malgasta la faceta política, histórica y controvertida de la carrera de quien fue la primera mujer en dirigir un gobierno occidental. ‘La Dama de Hierro‘ dista mucho de ser el biopic que permite conocer mejor a Margaret Thatcher y su legado. Construido a base de retazos de carácter anecdótico, la película de Phyllida Lloyd se centra en la lucha de una anciana por dejar los recuerdos atrás y mantenerse cuerda, una historia que no necesitaba de alguien real como la señora Thatcher para ser contada.

La interpretación de Meryl Streep en ‘La Dama de Hierro’ ha vuelto a impresionar a los amantes del cine, tanto que, un año más, no deja de cosechar premios y se sitúa como favorita a hacerse con el Óscar -un galardón que, sin embargo, podría arrebatarle Michelle Williams-.

Su retrato de Margaret Thatcher es valiente, ya que se trata de una actriz norteamericana dando vida a una figura histórica británica que, por si esto fuera poco, tiene un habla peculiar. Pero Meryl Streep emula sin problemas a la ex primera ministra, dotando al personaje de una fuerza y convicción que no resulta extraño que se mantuviera al frente del Gobierno durante 11 años.

 

Jim Broadbent y Meryl Streep son los Thatcher

Pero donde más convincente resulta Meryl Streep es en la Margaret Thatcher anciana. Su fragilidad, su culpa, su sufrimiento por el paso del tiempo… todo eso lo transmite con facilidad. Incluso el maquillaje es perfecto y, de hecho, por un momento el espectador cree que Meryl Streep tiene, en realidad, 80 años.

En definitiva, Meryl Streep construye una de las grandes actuaciones de su carrera. Lástima, repito, que el envoltorio no la acompañe en su buen trabajo.

 

Meryl Streep, como primera ministra

‘La Dama de Hierro’ es un melodrama sobre una anciana y sus recuerdos, más que un filme histórico en torno un personaje controvertido, lo que, a mi juicio, debería haber sido. Así, Phyllida Lloyd emplea acontecimientos tan relevantes como la elección de Thatcher como líder del Partido Conservador o la Guerra de las Malvinas como meras anécdotas para dibujar a grandes rasgos la trayectoria de Margaret Thatcher, cuando otro director quizás más comprometido con la Historia hubiera utlizado estos hitos para ahondar en las motivaciones del personaje y las reacciones que sus decisiones provocaron.

No quiero decir con esto que rechace el punto de vista que ha tomado Lloyd, distante y melancólico, pero, en mi opinión, la combinación de Margaret Thatcher y Meryl Streep podía haber dado para mucho más.

Alexandra Roach en La dama de Hierro


Nota: 4 / 10

Para recordar:

La caracterización de Meryl Streep como anciana: muy convincente.

Los descubrimientos de Alexandra Roach y Harry Lloyd -ya ‘descubierto’, no obstante, por aquellos que seguimos la serie ‘Juego de tronos’-.

Cómo explora la película la demencia senil.

Para olvidar:

La dirección de Phyllida Lloyd, que juega torpemente a impresionar.