Una raza alienígena invade la Tierra pero, en lugar de deshacerse de los humanos, se apodera de sus cuerpos para vivir en el planeta de forma pacífica. Unos pocos escaparán de la invasión y las mentes de algunos ‘huéspedes’ se resistirán al control de sus nuevas ‘almas’. Este argumento podía haber dado lugar a una interesante e inquietante cinta de ciencia-ficción, pero en las manos de Stephenie Meyer, la autora de los libros de ‘Crepúsculo’, se convierte en la excusa para narrar un nuevo triángulo amoroso carente de emoción. ‘La huésped’ es el título de la novela que lo cuenta y el título, también, de la película que, cómo no, adapta la historia a la gran pantalla. Un producto sin gran valor argumental que va dirigido a adolescentes con las hormonas revueltas.

Saoirse Ronan, la nueva heroína de Stephenie Meyer

‘La huésped’ (The host). EE.UU. 2013.
Dirección:
Guión: , a partir de la novela de Stephenie Meyer.
Reparto: ,

, Max Irons, Jake Abel y William Hurt.
La Tierra ha sido invadida por una raza alienígena, que se han
apoderado de las mentes de los humanos manteniendo el cuerpo intacto
. Casi toda la
humanidad ha sucumbido a esta invasión. Melanie (Saoirse Ronan) es una de las últimas en hacerlo. Pero la joven se resiste a cederle el control de su mente a Wanderer.

La historia de ‘La huésped’ no es tan pésima ni resulta tan aburrida como la que relatan las películas de la saga ‘Crepúsculo’. Menos mal. El problema es que tomando como ingredientes una invasión alienígena, un grupo secreto de resistencia y un cuerpo con dos personalidades, el cóctel resultante es imperdonablemente insípido.

Porque no tiene perdón que la trama se centre en los sentimientos de la invasora protagonista, Wanda, hacia el humano que inexplicablemente le pone ojitos (no tiene sentido, sobre todo después del enfrentamiento inicial) y hacia el otro del que está enamorada su ‘huésped’, Melanie. Menos aún cuando tienes a William Hurt en el reparto como líder de los rebeldes y a Diane Kruger como la villana de la historia.

Diane Kruger es la Buscadora, una mala malísima

Así, la película de Andrew Niccol, que hace lo que puede con un producto determinado por el público al que va dirigido, puede resumirse en una sucesión de besos apasionados y encuentros cargados de tensión romántica que se inscriben en un contexto apocalíptico de gran belleza paisajística.

En otras palabras con connotaciones quizás un pelín vulgares: Saoirse Ronan se ha puesto las botas.

Pretendiente número 1: Max Irons y Saoirse Ronan

Por lo demás, los actores no brillan pero tampoco desentonan, la fotografía de Robert Schaefer está bien cuidada y la banda sonora de Antonio Pino no tiene desperdicio.

Por otra parte, si te ha gustado la película, estás de enhorabuena, porque habrá segunda y tercera parte. O esa la intención de Mrs. Meyer.

Pretendiente número 2: Jake Abel

Nota: 4 / 10

Para recordar:

  • El paisaje
  • Que Saoirse Ronan logre convencernos de que interpreta a dos personajes distintos.

Para olvidar:

  • Situaciones muy ‘Stephenie Meyer’ como ‘besémonos para que mi huésped pueda reaccionar’. 
  • Las tramas románticas, el plato fuerte del filme, ni siquiera están bien desarrolladas.