A John McClane le ha sucedido lo mismo que a Indiana Jones: se ha convertido en un mono de feria. El poli de Nueva York que era duro de matar sigue conservando su carisma, su intuición y su acierto disparando, pero estas cualidades quedan eclipsadas por la mella que los años han producido en su estado físico y mental, así como por una complicada relación paterno filial. En otras palabras, la misión de la nueva entrega de ‘La jungla’ no es mostrar cómo McClane se deshace de un grupo de adiestrados terroristas, sino dejar claro que ya no es un treintañero. Igual que con Indy en ‘El reino de la calavera de cristal’. Para colmo, ‘Un buen día para morir‘, el quinto capítulo del ‘yippee-ki-yai’, aburre.

Los McClane y su protegido

‘La jungla: Un buen día para morir’ (A good day to die hard). 2013. EE.UU.
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Cuando el hijo de John McClane es encerrado en una prisión rusa tras asesinar a un mafioso, su padre viaja a Moscú para reconciliarse con él e intentar rescatarlo. Pero el policía se verá envuelto en una trama de espías que pondrá a prueba su resistencia.

Ver juntos en pantalla a John McClane y su hijo despierta curiosidad, no voy a negarlo. Pero la situación de su encuentro resulta tan inverosímil, y la química entre los dos actores tan escasa, que durante buena parte de la película deseamos que McClane se hubiera enfrentado solo a esta nueva ‘misión’. 

Por si eso fuera poco, los villanos de turno carecen de atractivo suficiente y los escenarios de la acción, Moscú y Chernobyl (sí, Chernobyl) se antojan poco apropiados, ya que McClane es un héroe americano, no un espía a lo Jason Bourne de gira por el planeta.

Los McClane en acción

En definitiva, que si ‘Un buen día para morir’ no hubiera estado protagonizada por McClane, el filme hubiera pasado sin pena ni gloria como un título más de acción con un montón de efectos especiales y explosiones. Pero como se trata del quinto capítulo de la saga ‘Jungla de cristal’, será recordada como la entrega innecesaria y, sobre todo, erróneamente ejecutada.

Sólo se salvan de la quema las gracias puntuales de Bruce Willis en referencia a su condición de padre, policía de vacaciones y eterno ‘duro de matar’.

Momento ‘Busco a Jacq’s totalmente innecesario
Nota: 3 / 10

Para recordar:
Los comentarios irónicos de John McClane.
 
Para olvidar:
La estampa de familia feliz de los McClane.