La última edición de los premios Oscar se vio envuelta en la polémica debido a la ausencia de personas de raza negra entre los aspirantes. Uno de los nombres que se echaron de menos en la lista fue el de Will Smith, que optaba a candidatura tras ser nominado al Globo de Oro por su papel en La verdad duele‘ (2015). Pero el actor se quedó sin nominación y, como protesta, decidió no acudir a la gala de los Oscar. En todo momento esgrimió como argumento su rechazo al presunto racismo entre los académicos pero resulta inevitable pensar que en su decisión pesó también la rabia por no recibir una tercera candidatura al Oscar con un papel que parece diseñado para ello.

Lo cierto, y aquí viene la razón de que arranque la crítica hablando de premios, es que la interpretación de Will Smith es el pilar que sustenta ‘La verdad duele’ y permite que la película no se hunda en una temporada plagada de historias basadas en hechos reales.

 “I can’t tell what you are more afraid of: what you will find or what you won’t”
(No sé decir de que estás más asustado: de lo que vas a encontrar o de lo que no)
Prema Mutiso (Gugu Mbatha-Raw)

Smith interpreta a Bennet Omalu, un médico forense de origen nigeriano que planta cara a la poderosa Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) cuando descubre una enfermedad neurológica que sufren algunos jugadores como consecuencia de repetidos golpes en la cabeza y a la que llama ETC (traumatismo cranoencefálico crónico).

El argumento interesa, y Will Smith conquista con facilidad en la piel de este médico inteligente y testarudo, pero la puesta en escena hace de ‘La verdad duele’ un drama plano y mal equilibrado.

La película que escribe y dirige Peter Landesman a partir de un llamativo artículo periodístico publicado en la revista GQ, Game Brain, pretende, o esa es mi sensación, mostrar la épica batalla que el doctor Omalu luchó contra la NFL para que esta poderosa organización reconociera una enfermedad que se empeñaba en ocultar, pese al cada vez más numeroso índice de suicidios y muertes violentas entre sus jugadores ya retirados.

Albert Brooks da vida al doctor Cyril Wecht, supervisor de Omalu y uno de los firmantes del artículo que anunció el descubrimiento del ETC
¿Dónde quedó la épica?

Pero de esa supuesta épica batalla apenas vemos un par de brevísimos encuentros, varias llamadas telefónicas y una persecución que quizás no es. Ni siquiera se nos presenta un clímax a la altura de esta representación moderna de David contra Goliat. Cierto es que, no podemos olvidarlo, la vida real dista mucho de aquello a lo que nos acostumbra la ficción, y si el guion de Landesman se ajusta a lo que realmente sucedió esto es lo único que podemos esperar.

Quizás el problema no venga de la falta de acontecimientos que puedan dar forma a un relato apasionante como de la manera en que estos se encajan en el filme. La trama transcurre rápido y con elipsis que sólo adviertes cuando ya han pasado (lo que genera cierta confusión); una escena intimista da paso a otra intimista y eso ralentiza el ritmo; y Will Smith, pese a ejecutar una interpretación memorable, no dispone de ninguna gran escena para lucirse (el discurso final no lo es).

Por todo ello, ‘La verdad duele’ se acerca más al filme de sobremesa, plano y previsible, que al drama con esencia, materia prima de temporada de premios.

Gugu Mbatha-Raw interpreta a la mujer de Omalu

Aciertos

El filme, no obstante, entretiene e incluso atrapa en uno o dos momentos determinados (que coinciden con aquellos donde Will Smith saca partido del atractivo de su personaje).

Y la historia que narra, cómo un deporte puede provocar una enfermedad degenerativa y cómo los organizadores de esa disciplina lo ocultan en beneficio propio, es una de esas historias que piden recordarlas, comentarlas y debatirlas. En el filme comparan la reacción de la NFL a la que tuvieron las tabacaleras cuando los efectos nocivos del tabaco salieron a la luz: negarlo para evitar pérdidas. Con esa comparación basta para entender la trascendencia del relato que nos trae Peter Landesman.

El fútbol, el fútbol americano en este caso, es un deporte de masas que, como bien dice el personaje de Albert Brooks en la película, tiene tanta relevancia que hasta un día de la semana es suyo. Pero la salud de las personas debería anteponerse a cualquier otro interés. Y si los deportistas deciden arriesgarse y jugar, deben hacerlo conociendo todos los riesgos.

Alec Baldwin es el doctor Julian Bailes


Nota: 6 / 10

Para recordar:

El poder de seducción de Will Smith en la piel del doctor Omalu

La introducción de su personaje

Para olvidar:

Su abrupta conclusión

Qué discurso final más soso teniendo en cuenta lo mucho que Omalu llevaba esperando ese momento