Como a un gran número de espectadores españoles, no me gusta el cine de Pedro Almodóvar. Quizás porque he elegido más los títulos de su filmografía (‘La mala educación’ sí la he visto, ‘Mujeres al borde de un ataque de nervios’ no), o porque la estética de ‘movida madrileña’ nunca ha ido conmigo, pero la cuestión es que sentarme a ver una película del director manchego me supone un gran esfuerzo. Sólo una vez, con ‘La piel que habito‘, el esfuerzo tornó en satisfacción. El resto… desinterés. YLos amantes pasajeros no iba a ser menos. Pero, y he ahí lo llamativo, a pesar de que me ha llevado más de un mes verla completa, y de la poca gracia que me ha hecho el 90% de sus comentarios y situaciones, al final, y de ello me he dado cuenta precisamente al final, me he divertido. Curioso y, sobre todo, inesperado.

Los actores y su director

Los amantes pasajeros‘. 2013. EE.UU.
Dirección: Pedro Almodóvar
Guión: Pedro Almodóvar
Reparto: Javier Cámara, Antonio de la Torre, Cecilia Roth, Lola Dueñas, Hugo Silva, Willy Toledo, Blanca Suárez, Carlos Areces y Raúl Arévalo.
Un grupo de pasajeros viaja en avión a Ciudad
de México cuando un problema en el vuelo provoca que
sientan que su muerte se acerca y, por lo tanto, saquen a relucir
diversos aspectos de sus vidas. 

‘Los amantes pasajeros’ es una comedia… pasajera. Es decir, un pasatiempo de Pedro Almodóvar para trabajar un ratito con sus actores de otros proyectos (Antonio Banderas, Penélope Cruz, Javier Cámara, Paz Vega, Cecilia Roth…) y echarse unas risas. Un filme que, por mucho que le hayan nominado a los premios de la Academia del Cine Europeo, pasará rápidamente al olvido.

Los puristas la llamarán comedia coral, pero para mí no es más que la versión muy castiza de un ‘El día de San Valentín’ o ‘Noche de fin de año’, aunque, a diferencia de esos malos popurrís, la cinta de Almodóvar sí logra hacer reír y pasar un buen rato.

I’m so excited…

A pesar de que al principio cuesta prestarle atención a la historia (o, mejor dicho, las historias) con tanto derroche de alcohol, conversaciones estúpidas (el ‘Noche en la ópera’ en la cabina de los pilotos, por ejemplo) y sucesos paranormales (como teléfonos móviles que caen en el lugar y momento oportunos).

Pero con el paso de los minutos uno se deja llevar por este teatro de lo absurdo y, al final, cuando bajo la espuma sólo quedan… ellos, y el resto de personajes han dido despidiéndose con sus finales felices, la sensación es la de haber pasado un rato entretenido, diferente (por eso de la escasa familiaridad con el cine del manchego) y sin consecuencias. Vamos, como cualquier pasatiempo.

Pedro, Pe y Antonio, juntos por primera vez

No sé, puede que la clave del éxito de Almodóvar fuera de nuestras fronteras es que con su estilo iconfundible y su relato arriesgado primero te sorprende y luego te cautiva. O que sus personajes resultan fáciles, muy fáciles, de querer. Quién sabe. Pero, de una u otra forma, una cosa tengo clara: nunca está de más darle una oportunidad.

Nota: 5 / 10

Para recordar:

  • Penélope Cruz y Antonio Banderas, juntos por primera vez en un filme de su querido Pedro Almodóvar.  
  • La simpatía que desprenden Javier Cámara, Lola Dueñas y Cecilia Roth.  
  • Que por una vez la pésima traducción del título haya ocurrido al revés: del juego de palabras ‘Los amantes pasajeros’ al soso ‘I’m so excited!

Para olvidar:

  • Que la emoción buscada con las historias del actor y el banquero quede en poca cosa.