Los idus eran, en el calendario romano, días de buenos augurios. Sin embargo, fue precisamente en los de marzo -el día 15 de ese mes- cuando Julio César fue asesinado, por lo que desde entonces se relacionan con la traición. Ahora, ‘Los idus de marzo’ es el título del nuevo filme dirigido por George Clooney que cuenta los tejemanejes de una campaña política, así que el espectador seguramente intuye que no todo serán buenas intenciones y promesas honradas.

De hecho, ‘Los idus de marzo’ es un thriller bien construido con sus intrigas, sus pasiones, sus giros argumentales y, cómo no, sus traiciones. Un excelente drama que cuenta con uno de los repartos más eficaces de la temporada y que, lamentablemente, tuvo que conformarse con una única nominación a los Óscar 2012.

‘Los idus de marzo’ recuerda a las historias de mafiosos, sólo que, en lugar de gángsteres y negocios fraudulentos, los protagonistas son políticos y carreras presidenciales. La película se centra en la campaña para que el gobernador Mike Morris se convierta en el candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, un tema que, por cierto, está de actualidad más que nunca con el ‘súper martes’ de los republicanos.

La mano derecha del director de campaña es Stephen Meyers, un joven exitoso e idealista que cree en Morris por encima de todo, y a quien Ryan Gosling da vida con inteligencia y esa elegancia innata de la que puede presumir. Sin embargo, el ego de Stephen y el azar harán que el brillante estratega se plantee sus convicciones y, sobre todo, su manera de actuar.

Clooney, Hoffman y Gosling

El rumbo que toma la campaña, las negociaciones que nadie ve y el conflicto interno de Stephen hacen de ‘Los idus de marzo’ un thriller emocionante y dinámico, que logra mantener la tensión durante todo su metraje y cerrar con un plano que invitar a seguir dándole vueltas al argumento.

La responsabilidad de ese buen sabor de boca que deja ‘Los idus de marzo’ radica en el poderoso guión que firman George Clooney, Grant Heslov y Beau Willimon; en las estupendas interpretaciones de un puñado de actores de primera fila, entre los que destacan Gosling y Philip Seymour Hoffman; y también en las habilidades de George Clooney detrás de la cámara.

Éste es su cuarto largometraje como director, y en él nos demuestra que tiene tanto ingenio dirigiendo como cuando se coloca delante de la cámara. Maneja el ritmo con acierto y de vez en cuando crea algún plano memorable, como el que sigue.


Nota: 8 / 10

Para recordar:

El poderoso guión, que, de hecho, fue nominado al Óscar.

El plantel de buenos intérpretes, liderados por Ryan Gosling en su mejor momento.

Que la distribución en España haya conservado el magnífico cartel original.

Para olvidar:

La poca fuerza de la relación amorosa.

Los personajes femeninos.