Hacía tiempo que no sentía la necesidad imperiosa de volver a ver parte de una película nada más llegar a la palabra fin. Me ha ocurrido con Los miserables‘, ese espectáculo sonoro y visual que, de la mano del director Tom Hooper, ha embelesado y encolerizado por igual. En mi caso, que desconocía por completo la historia que escribió Víctor Hugo en el siglo XIX así como el musical creado hace más de 20 años, y que es la base del filme, he de decir que ‘Los miserables’ me ha emocionado sobremanera. Sin embargo, reconozco que no se trata de una gran película, con su ritmo equilibrado y sus planos estudiados, sino de un gigantesco número musical donde los intérpretes se dejan el alma y el director de la función simplemente les deja hacer.

Jean Valjean y Cosette son los protagonistas de ‘Los miserables’

‘Los miserables’ (Les miserables). Reino Unido. 2012.
Dirección: Tom Hooper
Guión: William Nicholson
Reparto: Hugh Jackman, Russell Crowe, Anne Hathaway, Amanda Seyfried, Eddie Redmayne, Sacha Baron Cohen, Helena Bonham Carter, Samantha Barks y Aaron Tveit.
En la Francia tras la Revolución Francesa Jean Valjean es un ex convicto que rompió su libertad condicional y es perseguido durante décadas por el despiadado policía Javert. Cuando Valjean accede a cuidar a Cosette, la
joven hija de Fantine, sus vidas cambiarán para siempre.

Dicen por ahí que en algunos cines los espectadores han salido de la sala antes del fin de la película porque no les agradaba que casi todos los diálogos fueran cantados. Hay quien ve en este inusitado formato cierta polémica. En realidad, no resulta difícil acostumbrarse a la conversación cantada transcurridos los primeros minutos del filme, aunque también es cierto que esa sobredosis de música entorpece el ritmo de ‘Los miserables’.

Y es que Tom Hooper enlaza número musical tras número musical sin apenas pausas, con lo que el espectador debe digerir los acontecimientos de manera apresurada antes de saltar a la siguiente escena. Además, se genera una atmósfera de clímax permanente que hace que los momentos más dramáticos o trascendentales pierdan cierto significado, aparte de que las 2 horas y media que dura la película parecen ser mucho más.

Hugh Jackman es Jean Valjean

Por otra parte, la cámara de Tom Hooper (‘El discurso del Rey’, ‘The damned united’), que nunca ha sido de posiciones conservadores, aquí se deja llevar por la emoción que la música imprime a la historia así como por la improvisación de los actores. Lo cual es un acierto a la hora de destacar las interpretaciones, pero un error si lo que se pretende es filmar una película impecable.

Establecidos ya los puntos que no me han convencido de ‘Los miserables’, y que son la razón de que no me resulten extrañas las pocas nominaciones a mejor director que Tom Hooper ha cosechado esta temporada, he de aclarar que he disfrutado muchísimo de la película.

Marius y Cosette, el romance de la película

Quien ame la música amará ‘Los miserables’. Y quien acuda al cine esperando ser conmovido, se sentirá satisfecho con el resultado. Como comentaba más arriba, el filme de Hooper es una colosal actuación donde se mezclan melodías y letras magistrales con interpretaciones brillantes. Donde los numerosos matices de una canción quedan al descubierto, y donde los actores, aunque no cuenten con las mejores cualidades vocales, se comen la pantalla.

Durante la promoción de la película, se ha enfatizado mucho el hecho de que, por primera vez en un musical para el cine, los intérpretes han cantado en directo. Provistos de auriculares ‘invisibles’ para escuchar la música que un pianista ejecutaba en otra habitación, los actores han hecho suyas las canciones, dándoles el ritmo que su interpretación reclamara y pudiéndose centrar, dicen ellos, en los detalles de la actuación más que en procurar hacer un ‘playback’ correcto.

Desgarradora Anne Hathaway

El resultado es espectacular. Empezando por Anne Hathaway, que tiene su Óscar asegurado gracias a una interpretación de ‘I dreamed a dream’ que rompe el alma; y siguiendo por Hugh Jackman, que es merecedor de todos los premios con esa reflexión sonora que se marca Jean Valjean en la capilla.

Hathaway y Jackman han acaparado la mayoría de elogios hacia el reparto de ‘Los miserables’, pero sus compañeros tampoco desmerecen. Eddie Redmayne está soberbio en su interpretación de ‘Empty chairs at empty tables’; Samantha Barks enamora con su Éponine; Amanda Seyfried hace lo que puede con un personaje que, admitámoslo, carece de interés; y Russell Crowe disimula su escasa habilidad como cantante con miradas que lo dicen todo.

Sólo por ellos, merece la pena ‘soportar’ sus diálogos cantados.

Russell Crowe, imponente
Nota: 7 / 10

Para recordar:

  • Los actores, en este orden: Anne Hathaway, Hugh Jackman, Samantha Barks, Eddie Redmayne, Russell Crowe y Amanda Seyfried. 
  • Cada uno de los solos que interpretan los actores en la película por tres razones: la música, la actuación y los primeros planos que escoge Tom Hooper. 
  • Que incluso sin grandes dotes de cantante, Russell Crowe logre que agradezcamos cada vez que sale a escena.

Para olvidar:

  • Que a ratos dé la sensación de que en lugar de una película, se trata de un tráiler muy, muy extenso
  • El poco interés de la historia romántica.
  • Helena Bonham Carter tratando de cantar sin que se note mucho que no es su fuerte. 
  • Que la historia tenga dos finales, o, en otras palabras, que cuando crees que ya ha terminado, llega otra escena conclusiva más.