Woody Allen es un excelente promotor turístico, ya que cuando se enamora de una ciudad, logra reflejar en su trabajo esa admiración. París es la última agraciada. La capital francesa, que Allen conoció durante el rodaje de ‘Todos dicen I love you’, es la gran protagonista del precioso cuento de hadas que narra ‘Midnight in Paris‘. El París actual, el de los años 20, el de la Belle époque, su arte, sus calles, la vida bohemia de sus habitantes… todos se abren un hueco en esta historia que mezcla realidad y fantasía y que supone uno de los mejores trabajos de Woody Allen hasta la fecha.

Después de un par de títulos regulares y con la confirmación de que Owen Wilson sería el nuevo álter ego de Allen, las expectativas de ‘Medianoche en París’ no eran muy buenas. Sin embargo, el realizador neoyorquino ha dado la sorpresa, y hoy muchos -incluida yo- consideran esta comedia una de las mejores películas de 2011.

‘Midnight in Paris’ cuenta una historia romántica, original, divertida y llena de vitalidad. Su personaje principal, un escritor de súperproducciones mediocres que busca inspiración en la ciudad del amor, vive en París una historia de ensueño, que le da un par de lecciones imprescindibles sobre la vida y le ayuda a encontrarse a sí mismo.

Owen Wilson, Rachel McAdams, Michael Sheen y Nina Arianda

Se trata, en definitiva, de la clásica historia de descubrimiento personal, pero contada a lo Woody Allen, con diálogos ingeniosos, personajes carismáticos y una mezcla entre realidad y ficción que transcurre con naturalidad sin que el espectador sienta la necesidad de averiguar dónde está el límite.

Es, también, una historia sobre el amor, el ‘amor verdadero’, ése que, en palabras del propio Ernest Hemingway, te hace olvidar incluso tu miedo a morir. Y, por supuesto, ‘Medianoche en París’ supone el homenaje particular de Woody Allen a los grandes artistas de principios del siglo XX: el escritor Scott Fitzgerald, el pintor Salvador Dalí, el cineasta Luis Buñuel…

Además, ‘Midnight in París’ presenta al mejor Owen Wilson hasta la fecha, un actor que nunca había brillado por sus interpretaciones y que aquí da vida al más carismático álter ego de Woody Allen hasta la fecha. Su ingenuidad y su naturalidad son cautivadoras. En cuanto al resto del reparto, destacan Marion Cotillard, Rachel McAdams y un fugaz pero graciocísimo Adrien Brody.


Nota: 9 / 10

Para recordar:

Su argumento, sus diálogos. Una maravilla.

El descubrimiento de Owen Wilson como el álter ego perfecto de Woody Allen.

El divertidísimo Salvador Dalí de Adrien Brody.

Las un tanto surrealistas escenas en la habitación de hotel, muy ‘allenianas’.

La secuencia inicial sobre París: una estupenda guía de viaje.

La sonrisa que se lleva el espectador cuando concluye la película.

Para olvidar:

Que el pasaje sobre el diario de Adriana despeje la duda de si la ‘Midnight in París’ es realidad o ficción, y, por tanto, la historia pierda algo de magia.