Seth MacFarlane ha creado otra comedia sencilla con sus obligadas dosis de humor escatológico tratándose de un producto ‘made in USA’. Después de saltar de la pequeña a la gran pantalla con ‘Ted‘, la imposible historia de un osito de peluche con vida propia y pocos modales, el cómico vuelve a hacer reír con una trama que roza la parodia en Mil maneras de morder el polvo. Si en ‘Ted’ el argumento se centraba en la relación de amistad entre el muñeco y su dueño, en esta película la clave de la historia es el romance entre un tipo muy moderno para finales del siglo XIX y una misteriosa mujer. Se trata, pues, de otra comedia romántica, pero salpicada con dosis de humor a veces inteligente y con ese homenaje a los mil peligros que acechan en el lejano Oeste.

Seth MacFarlane y Charlize Theron se enfrentan a miles de peligros en el Oeste, como, por ejemplo, acudir al médico

‘Mil maneras de morder el polvo’ (A million ways to die in the West). 2014. EE.UU.
Dirección: Seth MacFarlane
Guión: Seth MacFarlane
Reparto: Seth MacFarlane, Charlize Theron, Amanda Seyfried, Neil Patrick Harris, Giovanni Ribisi, Sarah SilvermanLiam Neeson.
Después de que Albert (Seth MacFarlane) se eche atrás en un duelo de pistolas, su novia le deja por otro. No tarda en llegar a la ciudad una mujer, tan bella como misteriosa, que le ayudará a encontrar su coraje y recuperar a su amada.

‘Mil maneras de morder el polvo’ presenta a Albert, un criador de ovejas que vive con miedo a perecer en alguna de las numerosas situaciones letales que cada día tienen lugar en el Oeste. Sus pensamientos podrían ser los de cualquiera de nosotros si fuésemos lanzados a ese momento del pasado donde una simple feria se puede convertir en el foco de la tragedia. De ahí que el filme roce la parodia del western, pero con el tono amable que emplea el cómico contemporáneo que suelta su monólogo en un escenario.

‘Mil maneras de morder el polvo’ habla de eso, de las miles de formas que pueden poner fin a nuestra vida en el peligroso salvaje Oeste. En un duelo, una pelea en el saloon, la visita al médico o frente a la cámara fotográfica. Pero esa reflexión humorística es el contexto, no la trama.

Seth MacFarlane y Charlize Theron viven una imposible historia de amor

Porque el nuevo trabajo de Seth MacFarlane cuenta una historia de amor, la de Albert, a quien da vida el cómico, y Anna, una misteriosa mujer que acaba de llegar a la ciudad y decide ayudar al granjero a recuperar a su antigua novia, Louise. En otras palabras, ‘Mil maneras de morder el polvo’ narra el típico romance de dos amigos que elaboran un plan para conquistar a la amada de uno de ellos pero que acaban viendo cómo sus sentimientos cambian de dirección.

Neil Patrick Harris y Amanda Seyfried son el rival y la amada de Albert (MacFarlane)

Si eres, por lo tanto, un romántico y te hacen gracia tanto los comentarios autoparódicos como las clásicas bromas relacionadas con sexo y necesidades fisiológicas (imprescindibles en prácticamente cualquier título yanqui), disfrutarás de ‘Mil maneras de morder el polvo’. Pero si, además, buscas un guión con cierta complejidad, un poco de acción (lógico tratándose del Oeste) y alguna revelación sorpresa de última hora, te sentirás decepcionado. Porque una trama que apuntaba maneras se acaba quedando en una sencilla historia romántica de desenlace rápido y previsible.

Y la presencia de Liam Neeson encarnando al villano de turno termina convirtiéndose en un desperdicio de carisma y emoción (la emoción que promete un intérprete que es el héroe de acción del momento).

Liam Neeson, forajido en el Oeste

A pesar de esas carencias, ‘Mil maneras de morder el polvo’ podía haber resultado mucho, mucho más insatisfactoria. Pero Seth MacFarlane, guionista, director y productor de la cinta (además de protagonista), sabe darle ese tono suyo tierno e inofensivo que siempre arranca al menos una sonrisa.

Y este trabajo prueba que la carrera de MacFarlane en la gran pantalla, donde se ha rodeado de estrellas de la talla de Neeson o Charlize Theron, sólo acaba de empezar.

Giovanni Ribisi, que repite con MacFarlane tras ‘Ted’, y Sarah Silverman, aportan la nota tierna a la cinta
Nota: 5 / 10

Para recordar:

  • La sensación de estar asistiendo a un monólogo en imágenes sobre los peligros del salvaje Oeste.
  • La complicidad que se muestra entre los personajes de Albert (MacFarlane) y Anna (Theron).
  • La pelea en el saloon.

Para olvidar:

  • Un ritmo desigual a partir de la irrupción de Anna en la vida de Albert.
  • Que la presencia de los forajidos al mando de Clinch (Liam Neeson) sea una simple excusa para hacer avanzar el romance. 
  • Que Neil Patrick Harris en la piel de Foy resulte demasiado ridículo como para caer bien.