Jeff Nichols se siente cómodo en ese terreno a medio camino entre el drama y la fantasía, como prueba Mud, su nuevo trabajo después de la absorbente ‘Take shelter’. El director nos cuenta en esta ocasión una fábula sobre el amor y la pérdida de la inocencia en un ambiente sureño que acentúa la sensación de irrealidad presente en todo el filme. Con un Matthew McConaughey en su mejor papel hasta la fecha (a falta de ver ‘Dallas Buyers’ Club) y un jovencísimo Tye Sheridan que es toda una revelación, esta película pausada y emotiva cuenta, salvando sus defectos, que por supuesto los tiene, una de esas historias difíciles de olvidar.

Matthew McConaughey es Mud, el héroe de esta fábula

Mud‘. EE. UU. 2013
Dirección: Jeff Nichols
Guión: Jeff Nichols
Reparto: , ,

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Dos adolescentes que viven en una pequeña isla bañada por el río
Mississippi se encuentran con un fugitivo llamado Mud
(Matthew McConaughey) que ha escapado de la cárcel. A medida que le conocen, deciden ayudarle a conseguir su libertad.

‘Mud’ cuenta, en realidad, dos historias: la de Ellis, el joven adolescente que ve cómo el mundo que siempre ha conocido se desmorona cuando sus padres deciden separarse; y la de Mud, el fugitivo que se esconde en una isla a la espera de poder reunirse con su chica, y a quien Ellis intentará ayudar porque ve en su relato la prueba de que el amor existe y todo lo puede.

Pero la vida es complicada y Ellis pronto comprenderá que los finales felices no existen para todos. Por eso, podemos hablar de la película de Jeff Nichols como de una reflexión sobre la pérdida de la inocencia y de ese difícil paso que supone convertirse en adulto. Un tema que el director trata con cuidado, sin apresurarse en las resoluciones, y dejando que el ambiente del Mississippi invada la película hasta provocar un extraño efecto de ensoñación.

En cuanto a ‘Mud’, su historia es la del héroe rebelde que sólo busca ser feliz junto al amor de su vida y Nichols la cuenta de tal manera que nunca sabemos qué tiene de veraz y qué de fantasía. Una vez más, efecto de ensoñación.

Tye Sheridan, en busca de respuestas

Una fábula

Porque este no es un filme que pretenda mostrar la cruda realidad o contar una trama de acción (aunque en su recta final así lo parezca), sino que se trata de una fábula sobre el romance y la inocencia, una especie de Romeo y Julieta en las páginas de ‘Las aventuras de Tom Sawyer’ que enamora poco a poco.

Sin embargo, a Nichols se le va un poco la mano con el desarrollo del argumento y ofrece una serie de giros que resultan molestos por ser demasiado oportunos: el descubrimiento de Juniper, el vecino que tuvo un papel esencial en la infancia de Mud, las serpientes de la isla…

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Los actores

Pero al final son fácilmente olvidables porque el ambiente, y sobre todo las geniales interpretaciones de Matthew McConaughey y los chavales, copan el protagonismo.

McConaughey resulta sorprendentemente magnético con este héroe trágico que se hace querer al minuto de conocerle. Derrocha carisma y ya veo su camisa blanca convertida en un objeto icónico del cine de esta década.

Por su parte, los niños sorprenden con su naturalidad. Y los secundarios cumplen de sobra con su función, incluido un breve Michael Shannon que no necesita de minutos para ser recordado.

Los tres mosqueteros del Mississippi
Nota: 8 / 10 

Para recordar:

  • Matthew McConaughey, tanto actor como personaje. 
  • La solvencia de los jóvenes Tye Sheridan y Jacob Lofland.

Para olvidar:

  • Que su faceta de cinta de acción no combine bien con el resto.