La ciencia-ficción se ha convertido, en los últimos años, en el contexto perfecto para los relatos intimistas. Ejemplos hay varios: ‘Monsters‘, de Gareth Edwards; ‘Nunca me abandones‘, de Mark Romanek; ‘Melancolía‘, de Lars von Trier… Y también Otra Tierra‘, de Mike Cahill, la última ganadora del premio del público en Sundance. La película utiliza la súbita aparición en el cielo de un planeta similar a la Tierra para explorar la relación entre una joven atormentada por sus errores del pasado y el hombre al que esos errores marcaron para siempre. Se trata, pues, del relato de una expiación con fondo científico y lectura filosófica. Una pequeña joya del cine independiente de 2011.

‘Otra Tierra’ mezcla con acierto tres géneros o formas de contar distintas. Por un lado, tenemos el relato intimista, el de dos personas que cuando creen que lo han perdido todo se encuentran a sí mismas; por otro, está la trama enmarcada en la ciencia-ficción, con sus momentos de tensión y sorpresa bien elaborados. Por último, a lo largo de toda la película Mike Cahill inserta fragmentos muy visuales propios de vídeoclips, que aumentan el atractivo de la película y le aportan un ritmo que no aburre nunca.

Otra Tierra

Esos tres estilos se mezclan con naturalidad e ingenio, aunque en ciertos momentos se observe una cierta tendencia hacia el cine más convencional. Además, ‘Otra Tierra’ puede presumir de una estupenda fotografía, una banda sonora magnética y, sobre todo, una actriz principal, Brit Marling, con la que sentimos que es posible empatizar.

Su personalidad tranquila pero atormentada nos cautiva enseguida, y su relación con el otro pilar de la historia, a quien da vida William Mapother, adquiere en ciertos momentos matices memorables.

En definitiva, ‘Otra Tierra’ atrapa al espectador de principio a fin, le emociona, le invita a soñar y, además, le plantea preguntas para las que es difícil encontrar respuesta. Porque, ¿qué harías tú si descubrieras que existe otra persona igual a ti en otro lugar?


Nota: 7 / 10

Para recordar:

El descubrimiento de Brit Marling

La escena del primer contacto con el otro planeta. 

La historia del astronauta ruso.

Para olvidar:

Sus escarceos con el cine más convencional y comercial que incluso recuerda a ‘Armageddon’.