El celebrado debut de Paddy Considine en la dirección cuenta una historia difícil de ver. Dos personas marcadas por la ira y la violencia que encuentran en el otro un pequeño remanso de paz. Aquí no hay finales felices, ni moralejas, ni príncipes azules. Los protagonistas de ‘Redención’ son personas corrientes encerradas en un mundo cruel a quienes Paddy Considine trata con mimo pero sin condescendencia. Peter Mullan y Olivia Colman dan vida a esos personajes, y, aunque sea sólo por su actuación, merece la pena ver esta película.

La furia interna que transmite la mirada de Peter Mullan, o el miedo que deja entrever en todos sus gestos Olivia Colman, son el principal motivo del éxito de ‘Redención’. De hecho, los actores han recibido sendos reconocimientos en el festival de Sundance, y Colman ganó el premio del cine británico independiente –el Bifa– a la mejor actriz.

Eddie Marsan completa el triángulo argumental de la historia, y lo hace con un personaje que se aleja mucho de ese aspecto de bonachón que tiene. James, el marido maltratador al que da vida, es capaz de poner los pelos de punta con sólo una mirada.

Eddie Marsan en Redención

Al final, ‘Redención’ queda grabada en la retina del espectador por la interpretación de los tres actores, el acertado pulso narrativo de Paddy Considine y, sobre todo, esa atmósfera que convierte los barrios marginales de Leeds en una cárcel donde la libertad y, con ella, la felicidad, parece un sueño inalcanzable. Salvo que esté a mano el pub donde ahogar las penas en jarras de cerveza…

Con ese ambiente sórdido y opresivo encaja la falta de edulcorante de la película. En ‘Redención’ no hay buenos buenísimos ni malos malísimos, sino que todos tienen distintas facetas que van saliendo a la luz cuando el momento lo exige. Además, el final feliz al estilo del melodrama barato de sobremesa no tiene cabida aquí, ni los drásticos cambios de actitud que hacen de una experiencia traumática el camino para alcanzar la paz interior.

Nada de eso. ‘Redención’ es miedo, ira, violencia y dramas sin explicación –porque en la vida real no todo tiene una razón de ser–. Pero contados con buen ritmo para hacer de este título, ante todo, una película entretenida.

Peter Mullan en Redención

Nota: 6 / 10

Para recordar:

El guión de Paddy Considine, tan poco complaciente, y su conversión en imágenes. Peter Mullan, Olivia Colman y Eddie Marson, magníficos.  

La trama de los vecinos de Joseph, que se desliga de las convenciones argumentales de otros dramas familiares.

Para olvidar:

Que el enigmático título original ‘Tiranosaurio’ haya mudado en España al muy gastado ‘Redención’.