Cada cierto tiempo se estrena una película impactante que destaca por su originalidad y puesta en escena y que contiene secuencias de las que es difícil escapar. En esta ocasión hablo de Rompenieves, la adaptación de la novela gráfica francesa ‘Le Transperceneige’ que supone el debut en el cine estadounidense del surcoreano Joon-ho Bong y que resulta tan recomendable como aborrecible. Porque ‘Rompenieves’ presenta un futuro distópico donde la Tierra ha dejado de ser un planeta habitable y los pocos humanos que sobreviven en ella lo hacen a bordo de un tren que siempre está en movimiento. Pero lejos de centrarse en la acción y la aventura propia del género de la ciencia-ficción, el filme aborda la violencia y la degeneración humana hasta el punto de que es imposible no sentirse perturbado en algún momento del metraje.

El vagón de cola se subleva en ‘Rompenieves’

‘Rompenieves’ (Snowpiercer). 2013.
Dirección: Joon-ho Bong
Guión: Joon-ho Bong y Kelly Masterson
Reparto: Chris EvansKang-ho Song, Ah-sung Ko, Jamie Bell, John Hurt, Octavia Spencer, Tilda Swinton, Alison Pill y Ed Harris.
Un fallido experimento contra el calentamiento global provoca un descenso abrupto de la temperatura en la Tierra, haciendo el planeta inhabitable. Los únicos supervivientes se encuentran a bordo del Rompenieves, un tren que siempre está en movimiento y con marcadas diferencias entre los que viven al frente y los que se encuentran en la cola.





Desde los primeros minutos de ‘Rompenieves’, con ese grupo de personas harapientas y hacinadas en el vagón de cola del tren, donde sobreviven a base de pastillas de proteínas y de obedecer a las fuerzas de seguridad del convoy, sea cual sea la orden, a uno ya se le encoge el estómago al imaginar que algún día, quizás, nosotros también acabemos en esa sociedad detestable. Y tenemos motivos para seguir sintiéndonos así durante el resto de la película, porque el filme de Joon-ho Bong no pone reparos a la hora de mostrar la crueldad del ser humano.

Violenta

‘Rompenieves’ es, ante todo, una película violenta. Cuenta una revolución, la liderada por Curtis (un convincente Chris Evans en el extremo opuesto del Capitán América que le ha dado fama), que busca hacerse con el control del tren para eliminar las diferencias entre los pasajeros del frente y los de cola. Para ello, estos luchadores deberán avanzar vagón a vagón hacia adelante, siempre hacia adelante, superando todos los obstáculos que encuentren por el camino, lo que implica al menos un brutal baño de sangre.

Violencia…

Pero también encontrarás momentos de sosiego, aunque tan surrealistas que cuesta creer lo que sus ojos, y los nuestros, están viendo. Y por supuesto habrá revelaciones, algunas que dejarán al espectador aún más perturbado de lo que pueda sentirse en medio de tanta violencia y ningún apuro por ir eliminando personajes. Revelaciones que, además, dan prueba de que estamos ante un guión inteligente con múltiples lecturas (hay quien habla, por ejemplo, de metáfora de la crisis).

Pero todo ello, la violencia, el contraste y el pesimismo que ahoga a los personajes, se muestran en la pantalla con una cuidada estética y un estilo muy personal (muy asiático, como se percibe sobre todo en la ‘visita’ a la escuela) que hacen de ‘Rompenieves’ una delicia visual además de argumental.

…y sosiego

El mundo en un tren

El recorrido por el tren es toda una experiencia que a pesar de presentar numerosos vagones muy distintos nos deja con ganas de más. Hay que tener en cuenta que en ese lugar cerrado y en movimiento lleva viviendo la humanidad 17 años, por lo que se necesitan desde acuarios e invernaderos para producir comida hasta un spa para que los más afortunados (los del frente) olviden por unos momentos que el planeta que observan desde sus ventanillas ya no puede albergar vida. Un impedimento provocado por el calentamiento de la atmósfera.

En ese viaje hacia delante a través del tren es donde Joon-ho Bong despliega toda su imaginativa para crear un mundo tan atractivo como irreal. Pero aparte de proporcionar escenarios, el recorrido sirve para darle estructura a la película, porque de un vagón a oscuras donde vuelan los cuchillos se pasa a un aula colorida donde llega el momento de la pausa para las explicaciones y así hasta el final.

El Rompenieves que circula por una Tierra congelada

Los personajes tampoco dejan indiferentes, como todo lo demás en esta sociedad distópica. Empezando por el héroe antihéroe, Curtis, quien no duda en ver morir a sus amigos para conseguir su objetivo; siguiendo por esa caricaturizada ministra a la que da vida una siempre extraña Tilda Swinton; y terminando por Ed Harris en un rol que recuerda demasiado (¿se ha encasillado?) a su Christof de ‘El show de Truman’.

¿Podemos decir ya eso de ‘Tilda Swinton haciendo de Tilda Swinton’?

Hacia adelante

En resumen, ‘Rompenieves’ es una película perturbadora que arranca con marcha lenta, produce un par de escenas dignas de los archivos de cine a medio camino y termina con un final que, después de la violencia y las revelaciones, no podía ser otro porque, como bien dice Curtis, sólo pueden seguir hacia adelante, nunca hacia atrás.

Nota: 7 / 10

Para recordar:

  • El paso por el vagón de la lucha a muerte y por la escuela.
  • La historia de los primeros años de Curtis en el tren. 
  • Nadie mejor que Tilda Swinton para interpretar a personajes tan caricaturescos.
  • El final abierto, entre la esperanza y la desolación absoluta.

Para olvidar:

  • Que a veces parezca una parodia de sí misma. Desconcierta. 
  • En cuanto ves a Ed Harris en su vagón, lo comprendes todo (si has visto antes ‘El show de Truman’, claro).