El jueves 6 de octubre murió Steve Jobs, cofundador de Apple y uno de los grandes inventores de finales del siglo XX y principios del XXI. Suyos son el primer ordenador con interfaz gráfica, el Macintosh, y las grandes revoluciones de la última década: el iPod, el iPhone y el Ipad. Pero, además de un genio de la tecnología y gran visionario, Steve Jobs fue un carismático empresario que se ganó casi tantos detractores como admiradores a lo largo de su vida, y a quien la muerte le llegó pronto, a los 56 años de edad a causa de un cáncer. De momento, esos datos son más que suficientes para entender por qué Sony Pictures, según publica Tublogdecine, se ha interesado ya por llevar la figura de Steve Jobs a la gran pantalla. Pero no sería la primera vez. ‘Piratas de Silicon Valley‘, telefilme rodado en 1999, ya se interesó por el salto a la fama de Jobs y, sobre todo, por la tensa relación que mantuvo el creador de Apple con su futuro gran competidor, Bill Gates.

Los Steve Jobs y Bill Gates de ficción. Gracias a ellos, hoy tecleo estas palabras


Seguro que más de uno se ha interesado estos días por ‘Piratas de Silicon Valley’, película de 1999 dirigida por Martyn Burke y basada en la novela de Paul Freiberger y Michael Swaine ‘Fire in the Valley’. El telefilme, que en su día cosechó hasta cinco nominaciones a los Emmy, presenta al ex MIR Noah Wyle como Steve Jobs, mientras que a Bill Gates le da vida Anthony Michael Hall. La película retrata los inicios tanto del fundador de Apple como del de Microsoft, y se extiende hasta 1985, cuando Jobs, que acababa de entrar en la treintena, fue despedido de su propia empresa, a la que, sin embargo, regresaría años más tarde.

De un primer vistazo, ‘Piratas de Silicon Valley’ recuerda mucho a ‘La red social, tanto que el espectador no puede evitar preguntarse si la película de David Fincher no la habría tomado como inspiración en ciertas escenas. En realidad, el retrato que ambas películas hacen de sus personajes principales, Jobs en la primera y Mark Zuckerberg -Facebook- en la segunda, les deja bastante mal. Pero, dejando a un lado el argumento, las similitudes entre ‘Piratas de Silicon Valley’ y ‘La red social’ son pocas.

Wyle / Jobs en el garaje donde comenzó todo

Mientras que la última fue uno de los grandes títulos estrenados en cines en 2010, y clara favorita a hacerse con el Óscar hasta prácticamente el último momento, ‘Piratas de Silicon Valley’ es una amalgama de escenarios, conversaciones, personajes y canciones varias que uno sólo ve porque, al final, la historia es muy entretenida. Eso sí, la trama deja muchas preguntas por responder: ¿qué fue del detective? ¿y de la madre de la niña? ¿por que Jobs y Gates ‘solucionaron sus ‘diferencias’ -si es que lo hicieron-?

Además, la compleja personalidad de Jobs, el plato fuerte de la cinta, es retratada de manera muy superficial, sin que la buena interpretación de Noah Wyle ayude a conocerlo mejor. Por cierto, el parecido físico entre actor y personaje es sorprendente. En cuanto a Anthony Michael Hall / Bill Gates, su manera de mirar realmente intimida, aunque, una vez más, apenas se ahonda en las motivaciones de su personaje, por lo que el espectador no llega a interesarse del todo.

Wyle / Jobs, acompañado por Hall / Gates en plan Hanniabal Lecter

Pero lo que más chirría de ‘Piratas de Silicon Valley’ es su indecisión a la hora de elegir género cinematográfico. En la escena que abre la película -el rodaje del famoso vídeo publicitario del Macintosh-, el director parece optar por el thriller, pero más adelanta se decanta por la comedia, aunque hacia el final toca incluso el terror -y por un momento parece que Bill Gates es un psicópata asesino-. No me entendáis mal, estoy completamente a favor de la mezcla de géneros, pero hay veces que se hace de manera acertada y otras, como ésta, que… no tanto.

Quizás se deba a ese carácter de telefilme que transmite por todos los poros, o a las inevitables comparaciones con la magnífica ‘La Red Social’, pero ‘Piratas de Silicon Valley’ apenas me ha gustado, aunque debo admitir que agradezco haberla vista para conocer mejor los orígenes de los ordenadores personales y también para saber algo más de ese hombre del que todos los medios hablan estos días.

Nota: 5 / 10

Gracias a Lupe, de Picotea, por darme la idea 😉