De ‘Tan fuerte, tan cerca‘ se ha dicho que es pretenciosa, inverosímil, que buscaba la nominación al Óscar de manera descarada y hay quien incluso la ha definido como porno emocional. Lo cierto es que el cuarto trabajo del británico Stephen Daldry, y el único que no le ha reportado una candidatura al Óscar a la mejor dirección, encaja más en el perfil de película sensiblera que busca la lágrima fácil que en el de pequeña obra de arte, pero, en mi opinión, no es una mala película.

‘Tan fuerte, tan cerca’ cuenta el extraordinario viaje de un niño de 11 años que acude a los domicilios de todos los Black de Nueva York con la esperanza de encontrar la puerta que abre una misteriosa llave que encontró en el armario de su padre. Éste, a quien da vida un fugaz Tom Hanks, solía proponerle acertijos antes de fallecer en los atentados del 11-S, por lo que el pequeño Oskar cree que la llave es un juego más, el legado de su padre antes de morir.

Mientras Oskar lleva a cabo su peculiar aventura, se distanciará de su madre, interpretada por una excepcional Sandra Bullock, y entablará nuevas amistades, como por ejemplo con el misterioso hombre que no habla (Max von Sydow).

Tom Hanks y Thomas Horn

Así, en líneas generales, la historia de Oskar Schell, parece apasionante, y en cierta medida lo es, pero no logra desprenderse de esa capa de inverosimilitud y exagerada emoción que le acompaña de principio a fin. Para colmo, el personaje protagonista, que supone el descubrimiento del genial Thomas Horn, resulta extremadamente repelente, lo que ahuyenta una posible y necesaria empatía con el espectador.

El uso del 11-S en el argumento también tiene sus pegas. En lugar de tratar la tragedia con tacto y cierta lejanía, el guión de Eric Roth se adentra de lleno en el dramatismo del ataque y el sentimiento patriótico y de unión que generó después, lo que le da a la historia un aire de falsedad que, en el fondo, es lo que impide hablar de una película brillante.

Thomas Horn y Max von Sydow

Además, el realizador Stephen Daldry trata la historia con superficialidad, presentando, sin quererlo, personajes planos y escenas facilonas.

La irrupción del personaje de Max von Sydow podría haber salvado el buque del naufragio, pero llega demasiado tarde y desaparece con el mismo sigilo con el que entró.

Sin embargo, ‘Tan fuerte, tan cerca’ es una película de digestión sencilla, que entretiene, emociona y hasta divierte en alguna ocasión. La banda sonora de Alexandre Desplat y las actuaciones del pequeño Horn, von Sydow y Bullock hacen el resto para que, a pesar de tratarse de una de las decepciones del año – a Daldry se le exigía mucho-,  ‘Tan fuerte, tan cerca’ sea un filme que merece la pena ver.

Sandra Bullock en Tan fuerte, tan cerca


Nota: 7 / 10

Para recordar:

El descubrimiento de Thomas Horn.

Banda sonora de Alexandre Desplat, el gran compositor de 2011.

Que, después de su Óscar, Sandra Bullock haya regresado al cine con un nuevo papel dramático que quiere recalcar que su premio no fue tan desmerecido como dicen por ahí.

Para olvidar:

La polémica que suscitó al colarse entre las nominadas al Óscar a la mejor película cuando las críticas la habían vapuleado.