Por fin una historia romántica que no hace que me sonroje cuando confieso que la he visto y, sobre todo, disfrutado. ‘Todos los días de mi vida‘ cuenta cómo un marido intenta recuperar a su esposa después de que ella haya olvidado su relación tras un accidente de tráfico. La premisa parece sensiblera y empalagosa, y, en cierta manera, el desarrollo sigue esa tendencia, pero hay algo en el filme que deja una agradable sensación.

‘Todos los días de mi vida’ se salva por los pelos de entrar en el cajón de ‘malas películas románticas’, al que, por cierto, van la mayoría de los títulos producidos en Hollywood. Quizás se deba a su acertada dirección, que pone el énfasis en las escenas más dramáticas y/o lacrimógenas, que, en estos casos, viene a ser lo mismo; o quizás al buen hacer de su pareja protagonista, que consigue dotar de cierta credibilidad a dos personajes estupidamente perfectos.

Rachel McAdams es ya una experta en el género romántico, por lo que se desenvuelve sin problemas en un terreno que no sólo conoce, sino que, además, se le da bien. Por su parte, Channing Tatum comienza a despuntar en esto del cine y aquí ofrece una buena interpretación, contenida y sosegada, aunque no resulta ni tan creíble ni tan magnético como su partenaire.

Rachel McAdams y Channing Tatum

Sam Neill y Jessica Lange son los dos secundarios de lujo en esta producción, y cada uno cumple con las expectativas: él repite el mismo rol¡ sin interés que le lleva dando trabajo desde hace años, mientras que ella aprovecha al máximo el único momento de lucimiento que tiene.

En cuanto al guión, he leído en más de un sitio que se trata de una historia previsible y blanda, pero a mí me ha parecido más bien lo contrario. Quiero decir, el desarrollo de la película es más o menos fácil de adivinar, pero sí que hay escenas que no resultan como uno espera, y eso, en
este tipo de cintas, se agradece mucho.

La segunda primera cita

 

En general, ‘Todos los días de mi vida’ cumple con el propósito de los filmes románticos: emociona y arranca sonrisas y lágrimas a partes iguales. Pero, además, consigue que los que preferimos historias complejas, ansiamos algunas sorpresa por el camino y disfrutamos con una dirección elegante, nos sintamos satisfechos.


Nota: 6 / 10

Para recordar:

La breve pero intensa intervención de Jessica Lange.

La excursión al lago, un hábito a tener en cuenta si buscas darle algo de emoción a la rutina.

Para olvidar:

Los peinados de Rachel McAdams.

Sam Neill en el mismo papel que lleva interpretando prácticamente desde que rodó ‘Jurassic Park’, en los 90.