Danny Boyle es un artista de la imagen en movimiento, capaz de crear bellísimas secuencias cargadas de sugestión. Además, domina como pocos el manejo del ritmo, con lo que sus películas nunca resultan aburridas. Si a esas indiscutibles dotes como director le sumamos un reparto especialmente inspirado y un guión laberíntico lleno de sorpresas, el resultado es un filme absorbente que te mantiene en tensión durante todo su metraje. Eso es ‘Trance‘, el thriller psicológico que Boyle rodó durante los descansos de la preparación de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Londres y que, de todos sus trabajos, es, posiblemente, el que más recuerda a la celebrada ‘Trainspotting’.

James McAvoy es el nuevo ‘chico Boyle’

Trance‘. Reino Unido. 2013
Dirección:
Guión: y

Reparto: , , y .
Simon es un asistente de una casa de subastas que se asocia con una banda
criminal para robar una obra de arte, pero tras recibir un golpe en la cabeza durante el atraco,
no recuerda dónde ha escondido el cuadro. La solución parece ser entonces la hipnosis.

‘Trance’, no obstante, presenta un fallo. Y es que si te dispones a ver la película sin saber nada de su argumento, como ha sido mi caso, te puedes llegar a sentir muy perdido. Porque lo que arranca como un filme de atracos se convierte enseguida en un thriller sobre una búsqueda y de ahí pasa al terreno de la intriga psicológica combinada con un extraño romanticismo. Y, para colmo, cuando intentas centrarte en el argumento los saltos entre la realidad y la imaginación te confunden aún más.

Pero el trayecto, a pesar de sus complicaciones, se disfruta, y eso es lo importante. Boyle vuelve a utilizar planos variadísimos, se vale de la música como un elemento más con contenido y construye su relato en un escenario que, de manera muy acertada, parece irreal.

Intentando recordar

Hiptónica y misteriosa

Y en ese escenario el personaje de Rosario Dawson, la especialista en hipnosis que debe obtener el secreto que esconde la mente de Simon (James McAvoy), va cobrando más y más importancia. Un gran acierto ya que la actriz desempeña en ‘Trance’ uno de sus mejores trabajos. Elizabeth resulta tan hipnótica y misteriosa como la técnica de la que es experta, mientras que la revelación final le da la oportunidad idónea para mostrar su habilidad para el drama.

Lo que no me ha convencido tanto es el triángulo amoroso que forman Elizabeth, Simon y el jefe de la banda de ladrones, Frank. No sólo complica innecesariamente la trama, sino que además, y a mi parecer, el casting de Vincent Cassel para el rol de Frank es un claro error.

Con James McAvoy ocurre, curiosamente, lo contrario, y es que Simon parece escrito para el escocés.

Rosario Dawson, por fin es la protagonista

Imaginación y capacidad de sorpresa

Al final, aunque el último trabao de Danny Boyle no me ha puesto la piel de gallina como sí lo hicieron ‘Trainspotting’, ‘Millones’, ‘Slumdog millionaire’ o ‘127 horas’, me ha dejado una sensación de mal cuerpo acorde con el tono del filme (por lo tanto, un acierto) y ha demostrado que a este director aún le queda mucha imaginación y capacidad de sorpresa.

Nota: 7 / 10

Para recordar:

  • Rosario Dawson en el que es, posiblemente, el mejor papel de su carrera. 
  • La combinación de guión, música y escenario.

Para olvidar:

  • La poca credibilidad del repentino romance entre Elizabeth y Frank.