Cuando el cine se mira a sí mismo y retrata los personajes y las secuencias de su propia historia, resulta fascinante. Sobre todo para quienes amamos el séptimo arte, que siempre agradecemos un vistazo a los entresijos del proceso de creación de películas. Y si esa mirada interna expone, además, un relato de persecución política que figura en la página más oscura de Hollywood (nunca mejor dicho), el resultado es un producto que impacta y deja huella. Es lo que ocurre con Trumbo: la lista negra de Hollywood‘ (2015), el recuerdo de uno de los mejores guionistas del cine anglosajón que fue encarcelado, repudiado e ignorado por sus ideas comunistas pero que encontró la forma de continuar trabajando e incluso de reírse de sus perseguidores -no sigas leyendo si no quieres saber más- al ganar dos premios Oscar bajo otro nombre.

“Friends? What friends? (…) I’ve got allies and enemies. There’s no room for anything else”
(¿Amigos? ¿Qué amigos? Tengo aliados y enemigos. No hay espacio para nada más)
Donald Trumbo (Bryan Cranston)

* Entiéndase la valoración en esta crítica teniendo en cuenta que uno de los sueños ¿imposibles? de quien la firma siempre ha sido escribir un guion.

Quienes cada año seguimos con atención la temporada de premios sabíamos de ‘Trumbo’ por dar la primera nominación al Oscar al actor Bryan Cranston, quien encarna al guionista -no deja de resultarme curioso que actores que interpretan a un ganador del Oscar también reciban candidatura-. De ahí que no dudemos de antemano de la energía y la convicción con que Cranston se mete en la piel del que está considerado por muchos el mejor escritor de cine del Hollywood dorado. Su interpretación es brillante, imponente y cargada de matices.

Lo que quizás no esperábamos, sobre todo los ignorantes como yo que desconocíamos los logros concretos de Donald Trumbo, es que la película de Jay Roach (‘Los padres de ella’) iba a contarnos una historia apasionante cargada de crítica social: de cómo el miedo al comunismo en los inicios de la Guerra Fría llevó a comités de dudosa legalidad a perseguir y favorecer el encarcelamiento de personajes conocidos que se sentían, o eran sospechosos de sentirse, cercanos a las ideas comunistas.

Bryan Cranston es Donald Trumbo

Uno de esos personajes fue el entonces aclamado guionista Donald Trumbo, que pasó 11 meses en la cárcel y, como el resto de los llamadosdiez de Hollywood, fue apartado de la industria cinematográfica. Pero el voraz escritor, obstinado y rebelde como pocos, halló la manera de seguir trabajando, bajo seudónimos y para productoras pequeñas que evitaban la manipulación de los intereses políticos.

Relato y homenaje

La película de Jay Roach es, por un tanto, un repaso a la vida y obra del guionista pero también un homenaje a su tenacidad, cualidad que le valió importantes reconocimientos, aunque estos llegaran en los últimos años de su vida cuando el temor al comunismo ya se había diluido en la sociedad estadounidense.

Diane Lane es la sufrida esposa del guionista, Cleo Trumbo

Como relato, ‘Trumbo’ es incisiva, equilibrada y optimista. Además, recrea con fidelidad el Hollywood dorado y las retransmisiones televisivas de los años 50 y 60. Como homenaje, rescata del olvido uno de los nombres destacados del guion que consiguió cautivar tanto con su trabajo como con su historia personal.

Byan Cranston inmenso, Helen Mirren persuasiva en su papel de la despiadada periodista y actriz Hedda Hopper; Louis C.K. cercano como el guionista Alder Hird; el ímpetu de Elle Fanning; el correcto segundo plano de Diane Lane; la comicidad de John Goodman en la piel del productor Frank King… Todo ello contribuye a dar forma a una película sobre las vilezas de la industria del cine y sus héroes que atrapa y convence de principio a fin.

Trumbo


Nota: 7 / 10

Para recordar:

Bryan Cranston, carismatiquísimo como Donald Trumbo

El homenaje que la película rinde al genial guionista

El equilibrio entre la crítica social y la comedia

La ambientación del Hollywood dorado

Para olvidar:

Que no escarbe más en la llaga del macartismo

Curiosidad:

¿Por qué John Goodman está metido en todas las buenas películas que se ambientan en el mundo de Hollywood: ‘The artist’, ‘Argo’, ‘Trumbo’…?