Primero fueron los coches de carreras, luego los aviones y, ahora, un
caracol. En la meca del cine saben que los niños disfrutan con la
velocidad y por eso cada cierto tiempo aterriza en la cartelera una
historia de animación donde el héroe es el más rápido
. Son relatos que
también hablan de amistad, de superación, de humildad… Pero cuya
pieza angular son las carreras a las que los niños suelen jugar en casa.
Por eso, ‘Cars’, ‘Aviones’ o ‘Turbo’ son títulos pensados para el
público infantil, que a los adultos que vemos cintas de animación en
busca de pequeños tesoros nos dejan indiferentes
.

La pandilla de caracoles




Turbo‘. 2013. Estados Unidos.
Dirección:
Guión: , Darren Lemke y Robert D. Siegel

Voces: ,

, y
Turbo es un caracol de jardín con un sueño imposible: ser rápido como un coche de carreras. Hasta que un accidente le da el poder
de la súper-velocidad y Turbo luchará por competir en una campeonato.

‘Turbo’ cuenta la insólita aventura de un caracol de ciudad que sueña con convertirse en piloto de carreras, a pesar de que la rapidez no va en su sangre. Pero, mira por dónde, un buen día acaba en el motor de un bólido y recibe el súperpoder de la súpervelocidad. Qué oportuno.

Poco después, un joven vendedor de tacos lo recoge de la calle para que participe en las carreras de caracoles que organiza con sus vecinos, y eso sin saber nada de las cualidades de Turbo. Vaya coincidencia. Cuando averigua su súperpoder, lo inscribe, casi milagrosamente, en un
campeonato de velocidad de COCHES. Y ahí es donde Turbo tendrá que
demostrar de lo que es capaz…

Compañeros de aventuras

No sé qué me molesta más: la falta de esfuerzo que demuestra un guión tan inverosímil y oportuno, o que la película haya desaprovechado la ocasión de narrar un cuento de caracoles en su mundo de caracoles para contarnos ‘Cars 3’, donde la hazañ consiste en ganar una carrera de COCHES y el villano es un piloto de COCHES. Pero, ¿el protagonista no era un caracol?

Dejando a un lado esa trama ridícula y abundante en tópicos, ‘Turbo’ resulta más o menos entretenida, más o menos visual y más o menos divertida (la baja de cada mañana o los caracoles en la ventana del pequeño diablillo son los únicos momentos que me han hecho esbozar una sonrisa).

Romance caracol

A los más pequeños seguro que les encandila. Ya veo a sus padres comprando mochilas, estuches y lapiceros con la imagen de Turbo las próximas Navidades. Yo, por el momento, prefiero salir al campo a ver caracoles que sentarme de nuevo ante esta tontería.

Un caracol y un Fórmula 1. Se admiten apuestas
Nota: 5 / 10

Para recordar:

  • Un trabajo muy peligroso. 

Para olvidar: 

  • Que se trata de ‘Cars 3’.  
  • Que la pandilla de caracoles callejeros esté muy desaprovechada.