Las novelas de Nicholas Sparks son al cine romántico lo que los trabajos de Danielle Steel al telefilme de sobremesa: una gran fuente de inspiración. De hecho, las películas basadas en sus historias ya se promocionan con su nombre y Sparks es mundialmente conocido como el autor de ‘El diario de Noa‘ y ‘Mensaje en una botella’. Pero, aunque sus romances suelen tener un punto trágico que los hace inolvidables, la adaptación a la gran pantalla puede echar a perder la magia, y lo que estaba destinado a dar forma a una gran historia de amor se convierte en otro romance más construido a base de clichés y estampas perfectas. ‘Un lugar donde refugiarse’ sirve de ejemplo.

Cita a lo ‘diario de Noa’

Un lugar donde refugiarse‘ (Safe haven). EE. UU. 2013.
Dirección:
Guión: Dana Stevens y Gage Lansky, a partir del libro de Nicholas Sparks.
Reparto: Julianne Hough, Josh Duhamel, David Lyons y Cobie Smulders.
Katie llega a un pequeño pueblo costero huyendo de su pasado y con muchos secretos. Allí conocerá a Alex, un viudo padre de dos hijos con quien, a pesar de sus reticencias iniciales, comenzará una amistad que llevará a algo más.

El realizador sueco Lasse Hallström es el encargado de trasladar al cine el romance entre Katie y Alex que cuenta la novela ‘Un lugar donde refugiarse’. Nominado al Óscar en dos ocasiones por su trabajo como director y una más por su labor como guionista, Hallström se ha especializado en el drama romántico ‘delicioso’, un subgénero que mezcla fantasía, originalidad y drama, todo ello aderezado con la necesidad de una degustación pausada. Suyos son, por ejemplo, los títulos ‘Chocolat’ y ‘La pesca del salmón en Yemen‘, perfectos ejemplos de esa categoría.

Sin embargo, a pesar de que Hallström procura narrar esta historia con su ritmo sosegado y sus escenarios idílicos, el guión que firman Dana Stevens y Gage Lansky hace del producto final una mala película.

Pastelada en familia

Las razones del fracaso

¿Por qué? Porque el romance avanza a base de clichés: el recelo inicial, la primera cita con lluvia torrencial incluida, el baile… Además, los diálogos no aportan nada interesante a la trama, los personajes son muy, muy planos y a los actores protagonistas les falta convicción. Por otra parte, las sorpresas del filme no se presentan, ni se explican, de manera acertada. Por si eso fuera poco, la imagen de perfección que transmite la cinta resulta vomitiva.

Lo cierto es que uno se queda con la sensación de que el resultado hubiera sido algo más satisfactorio con un simple cambio de casting. Porque Julianne Hough está muy verde para asumir el rol protagonista de una película romántica donde el objetivo número uno es lograr la empatía, una hazaña que obviamente no consigue. Y Josh Dushamel resulta, como suele ser habitual en él, terriblemente anodino.

Únicamente cautiva en algún momento la breve interpretación de Cobie Smulders, quien, sin embargo, apenas cuenta con minutos para lucirse.

Cobie Smulders podía darle alguna buena lección a Julianne Hough



Conclusión

‘Un lugar donde refugiarse’ te entretendrá y agradará si lo tuyo son los dramas románticos, pero se perderá rápidamente en tus recuerdos. Eso no significa que sea una mala, mala película, únicamente que es intrascendente. Eso sí, la buena mano de Lasse Hallström se percibe en alguna ocasión.

Nota: 4 / 10

Para recordar:

  • La naturalidad de la escena del beso.

Para olvidar:

  • El poco carisma de Julianne Hough como protagonista
  • La imagen idílica que transmite de los personajes. 
  • La pobre resolución del enigma final.