Cuando se estrenó ‘X-Men: Primera Generación‘ (2011) con nuevos y más jóvenes mutantes, muchos pensamos que los días de Lobezno, Tormenta y Pícara, los héroes de la primera ‘X-Men’ (2000), habían llegado a su fin. Pero estábamos equivocados y lo comprobamos cuando, más adelante, supimos que la siguiente entrega de la saga mutante, la séptima, iba a reunir a los personajes de las dos líneas temporales. Una locura argumental, dijeron unos; una excusa para rodearse de estrellas, señalaron otros; pero la solución a todos los errores de continuidad que los distintos capítulos habían ido produciendo, acertaron la mayoría. Porque X-Men: Días del Futuro Pasado no se vale del viaje en el tiempo únicamente para contar una historia atractiva, sino que lo utiliza para meter en una coctelera todos las tramas ya contadas y producir un nuevo horizonte que reinicie el universo fílmico de los X-Men y dé para muchas películas más. Y los seguidores de la patrulla X, encantados.

Bestia, el profesor X y Lobezno, sólo tres de los muchos mutantes de los que se rodea Bryan Singer

‘X-Men: Días del Futuro Pasado’ (X-Men Days of Future Past). 2014. EE.UU.Dirección: Bryan SingerGuión: Simon KinbergReparto: Hugh Jackman, James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Peter Dinklage, Evan Peters, Ellen Page, Patrick Stewart, Ian McKellen, Shawn Ashmore, Halle Berry, Omar Sy.
En un futuro no muy lejano, los X-Men luchan por la supervivencia huyendo de los centinelas, diseñados para exterminar a los mutantes. El profesor Xavier y Magneto, ahora aliados, deciden enviar a Lobezno al pasado para evitar los acontecimientos que desencadenarán la guerra.

Las expectativas previas al estreno que había generado ‘X-Men: Días del Futuro Pasado’ eran muy altas, en parte por esa esperada reunión entre los mutantes de uno y otro tiempo, y también porque supone el regreso del director que inició la saga hace ya 14 años, Bryan Singer, cuya retirada después de dos películas derivó en este tamaño despropósito que es ‘X-Men: La decisión final’ (2006).

Vuelven los X-Men originales, como Tormenta (Halle Berry)

Intensa

Ahora, con Singer a la cabeza la saga recupera la intensidad propia de sus orígenes. Si en algo destaca el realizador neoyorquino, es en su habilidad para que todos los personajes, por numerosos que sean, tengan sus minutos de protagonismo. Y así ocurre en ‘Días del Futuro Pasado’, ya desde su espectacular prólogo. Todos los superhéroes se lucen haciendo uso de sus poderes y los que más adelante resultan relevantes para la trama viven también sus escenas dramáticas.

Porque este capítulo es, quizás, el más dramático y centrado en los personajes de toda la saga. Le falta, al contrario, más épica, sobre todo en la línea argumental del pasado, pero el sufrimiento que vemos en los ojos del joven Charles Xavier (un excelente James McAvoy) o la vendetta que se ha marcado una confundida Mística (Jennifer Lawrence) compensan por la ausencia del tono trascendental que todo relato épico debe tener.

Mística (Jennifer Lawrence), por fin protagonista absoluta

Dos tramas

Pero, ¿de qué va ‘X-Men: Días del Futuro Pasado? La trama arranca en el futuro, aparentemente en el año 2023, donde unas máquinas creadas por el ser humano y conocidas como centinelas persiguen y aniquilan mutantes por todo el mundo. Es la guerra y la patrulla X, liderada por el profesor Xavier y Magneto (¿en qué momento se ha pasado al lado contrario?, es una pregunta que la película no responde) sólo tiene una opción para sobrevivir: viajar al pasado para evitar el acontecimiento que desencadenó el conflicto y que tiene que ver con Mística asesinando al inventor de los centinelas (Bolívar Trask, interpretado por un Peter Dinklage aprovechándose de su popularidad en ‘Juego de tronos’).

Como Lobezno es el único mutante capaz de resistir el viaje, es él el elegido para trasladarse al pasado, concretamente a finales de los años 70. Allí tendrá que convencer a unos jóvenes y enfrentados Xavier y Magneto para que unan fuerzas en la lucha por detener la guerra.

Kitty Pride (Ellen Page) es quien traslada a Lobezno (Hugh Jackman) al pasado

Así pues, tenemos dos historias: la misión en el pasado, la que más minutos copa; y la supervivencia en ese oscuro futuro, que, aunque es sólo una excusa para desencadenar la otra trama, tiene escenas espectaculares.

Mercurio

Y de este modo el espectador se traslada a esos convulsos años 70 donde Magneto está encerrado en una celda (segunda ocasión que le vemos en tal tesitura), Xavier lamenta sus pérdidas drogándose y Mística está más perdida que nunca pero tan letal como cuando Rebecca Romijn le daba vida.

De nuevo intensidad, drama y choques entre personajes. Todo ello aderezado con la siempre carismática presencia de Lobezno y la agradecida irrupción de Mercurio (Quicksilver), quien no sólo aporta las notas cómicas a la trama sino que además protagoniza la mejor escena de la película y quizás también de toda la saga (habría que volver a verla entera para afirmarlo con rotundidad).

Lobezno, Magneto, profesor X y la nueva estrella, Mercurio (Evan Peters)

Borrón y cuenta nueva

Ritmo ágil; alternancia de acción, humor y drama; guiños a las películas anteriores; y con ellos llegamos al desenlace, donde el montaje paralelo de lo que sucede en las dos líneas temporales nos mantiene pegados a la pantalla. Y, como colofón, un nostálgico paseo y una advertencia: si el pasado ha cambiado, el futuro no está escrito, con lo que, querido espectador, olvida todo lo que sepas de los X-Men de la gran pantalla porque su historia tiene que volver a ser contada.

Lo hicieron en ‘Star Trek‘ (2009) de J.J. Abrams y lo han repetido en ‘Días del Futuro Pasado’: reiniciar la saga desde el propio argumento. De momento, la experiencia del universo Marvel ha sido satisfactoria y ya hay anunciada una secuela para 2016, ‘X-Men: Apocalypse’, que también dirigirá Bryan Singer.

Michael Fassbender da vida al Magneto más poderoso que se recuerda

No sabría decir si esta es, para mí, la mejor entrega de la saga X-Men (tendría que volver a ver mi hasta ahora preferida, ‘X-Men 2’), pero su dirección, su guión, su puesta en escena y sus interpretaciones la convierten en un disfrute indiscutible.

Nota: 8 / 10

Para recordar:

  • El prólogo, en el que todos los mutantes tienen su oportunidad de brillar, aunque sea por sólo unos segundos. 
  • La irrupción en escena de Mercurio (Evan Peters) y todas y cada una de sus escenas. ¿Por qué han esperado a la séptima entrega para presentarlo?
  • Que el resultado de la trama permita continuar con la saga sin temor a no respetar lo acontecido en capítulos anteriores.
  • James McAvoy en la piel de un atormentado profesor Xavier (los papeles que mejor interpreta el actor). 
  • El Magneto más poderoso hasta ahora conocido. 
  • Los centinelas del futuro.

Para olvidar:

  • Que, a pesar de los esfuerzos, uno no pueda evitar darse cuenta de los errores de continuidad y preguntarse qué trama es la que debe olvidar: ¿’X-Men’, ‘X-Men 2’, ‘X-Men: La decisión final’ o los spin-off de Lobezno?