Que 2017 ha sido un buen año para el cine de terror, de fantasía y de ciencia ficción, nadie puede ponerlo en duda. Sólo hace falta echar un vistazo a la lista de candidatos a los Oscar y comprobar cómo títulos como La forma del agua, Blade Runner 2049 o Déjame salir figuran entre los más nominados. Y es este último, el debut en la dirección de Jordan Peele, una de las mayores sorpresas, y rarezas, del año. Déjame salir es de esas películas que aunque no sabrías bien dónde encajar -¿horror? ¿comedia? ¿drama?-, en ella todos sus elementos combinan a la perfección. Un filme, además, que impacta y de cuyo recuerdo es difícil desprenderse. Una cinta que, hace no muchos años, pocos habrían incluido entre las aspirantes a un Oscar y que hoy, sin embargo, opta a 4, incluido el de mejor película, y figura en casi todo los rankings de lo mejor del año.

I told you not to go in that house
Te dije que no entraras en esa casa
Rod Williams (LilRel Howery)

Pero, ¿de qué va Déjame salir? La premisa es, más teniendo en cuenta estos tiempos que corren, aterradora. Un joven negro pasa el fin de semana en la casa familiar de su novia, que es blanca, y lo hace rodeado de gente blanca y la desconfianza que todos ellos le inspiran. A priori, parece que se trata de un drama racial, y lo es, pero contado desde una perspectiva nada habitual. Porque desde el minuto uno la tensión y la amenaza de que algo terrible, terrible y siniestro, va a suceder están ahí, y eso logra que el filme de Jordan Peele -candidato, por cierto, al Oscar al mejor director- te mantenga pegado a la pantalla.

Ya estás atrapado y poco a poco, gracias a un dominio sublime del género en el que incluso los golpes de comedia encajan sin fisuras, Déjame salir se va convirtiendo en una experiencia muy gratificante. Y, a medida que la trama avanza y los misterios se resuelven, descubres que la pesadilla a la que se enfrenta el protagonista es aún peor de lo que imaginabas, y eso sin duda supone un plus que hace de esta película una cinta aún más impactante.

Es más, al final, cuando los títulos de crédito aparecen en la pantalla mientras le das vueltas en tu cabeza a lo que acabas de ver, sientes la tentación de volverla a ver de nuevo. Y eso, eso, es toda una hazaña por parte de sus creadores.

Bradley Whitford y Catherine Keener en Déjame salir

Pesadilla en primera persona

El guion que también firma Jordan Peele llega en un momento muy oportuno, ya que habla de racismo y violencia en la América de fachada perfecta, esa que detrás de sus casas y familias políticamente correctas aún vive anclada en el pasado. Y quizá por ese motivo nos resulta muy sencillo meternos en la piel de Chris, el protagonista, y así la película provoca justamente el efecto deseado.

El mérito de que Déjame salir haya pasado de ser una rareza recomendable y exclusiva a ser una rareza recomendable e imprescindible del cine de 2017, también lo tiene su actor protagonista, Daniel Kaluuya, nominado al Oscar -y a un montón de premios más, incluidos el SAG y el Globo de Oro- por este trabajo.

Como decía más arriba, resulta muy sencillo meterse en la piel de su personaje y vivir con él la incertidumbre, la desconfianza y el horror que va experimentando a medida que se desarrollan los acontecimientos. Dicen que la medida de un buen actor pasa por su habilidad para evaporarse en el personaje, pero creo que también tiene mucho que ver con su capacidad para que el espectador empatice con él. Y, en el caso de Daniel Kaluuya, se cumplen los dos requisitos.

Daniel Kaluuya y Allison Williams en Déjame salir

En resumen, Déjame salir es un cóctel de terror, ciencia ficción y humor negro con oportuno mensaje subliminal y una facilidad asombrosa para desarrollarse con fluidez y sin que sobre nada de nada. Y, lo más importante, querrás verla de nuevo.


Nota: 8 / 10

Para recordar:

La historia

Cómo Jordan Peele juega con la intriga y el terror desde el minuto uno

Lo bien que funcionan los aportes cómicos

La expresividad sencilla de Daniel Kaluuya

El lado siniestro de Allison Williams

Para olvidar:

Que no haya una versión extendida que profundice en la pesadilla