Ganó el Oscar a la mejor película en 2010, a pesar de que Avatar, por entonces la cinta más taquillera de la historia, era para muchos la gran favorita. Pero lo cierto es que En tierra hostil (The hurt locker) es un filme de acción tan trepidante que cuando acaba solo tienes ganas de más. De más adrenalina y de más cine magistral, porque ‘En tierra hostil’ está tan bien construida, dirigida e interpretada -en definitiva, tan bien hecha-, que diez años después sigue cautivando como el primer día.

El sargento William James (Jeremy Renner) lidera en Irak un equipo de soldados dedicados a desactivar explosivos. Desde el primer día James muestra una actitud temeraria, que choca de frente con la prudencia de sus nuevos compañeros, Sanborn (Anthony Mackie) y Eldridge (Brian Geraghty).

Corría la temporada de premios 2008-2009 cuando conocimos En tierra hostil. Llegó tarde -se estrenó por primera vez en el festival de Venecia en septiembre de 2008, más de un año antes de los Oscars 2010-. Y desde el primer momento acumuló elogios y más elogios.

La película de Kathryn Bigelow necesita tiempo para que la asimilemos. Tiene una estructura poco corriente que desorienta al espectador, pero pronto descubrimos que estamos no solo ante una gran película, sino quizá también ante la mejor película de guerra filmada hasta la fecha.

Decir esto es arriesgado, pero En tierra hostil logra transmitir de forma clara e impactante la adrenalina del peligro y, no menos importante, el absurdo de la guerra. No quiere contarnos cómo se desarrolla la contienda o influir en nuestra opinión sobre el conflicto. Busca mostrarnos cómo es el día a día de un soldado que todas las mañanas sale a cumplir con su trabajo sabiendo que puede morir en cualquier momento.

Huye de sentimentalismos y discursos políticos para centrarse en las personas, en sus motivaciones, en las consecuencias emocionales de sus actos.

Bigelow, maestra del suspense

Pero el gran motivo de que En tierra hostil sea la ‘película bélica definitiva’ es el increíble manejo del suspense por parte de Kathryn Bigelow. La realizadora se convirtió, en 2010, en la primera mujer que gana un Oscar a la mejor dirección. Y hasta hoy es la única.

Bigelow es capaz de mantener al espectador en tensión desde el primer fotograma y estirar las secuencias hasta la desesperación sin que la trama pierda un ápice de interés. El mejor ejemplo, la escena en el desierto. Así, cada uno de los capítulos en los que se divide la película es una obra maestra del cine de acción y suspense

Los actores son otro pilar de En tierra hostil. Sobre todo Jeremy Renner, nominado al Oscar por su papel del sargento William James: un tipo un tanto misterioso, adicto a la adrenalina que genera su cuerpo cada vez que debe desactivar una bomba, un antihéroe que despliega magnetismo desde el minuto 1.

En tierra hostil es arriesgada, trepidante y adictiva. Una película que te impresionará cuando la veas, sea la primera, la segunda o la quinta vez que lo haces.


Nota: 9 / 10

Para recordar:

Las explosiones, sobre todo la que abre la película. Decir ‘espectaculares’ es quedarse corto.

La secuencia en el desierto: increíble cómo Bigelow dilata la acción sin que decaiga el interés. Digna de un puesto entre las mejores escenas bélicas de la historia. 

Jeremy Renner haciendo de William James.

Para olvidar:

La última escena, donde el drama serio parece convertirse de repente en una divertida película de acción.