Salgo del cine de ver Érase una vez… en Hollywood (2019) con tres ideas claras y poco discutibles: la primera, invariable desde hace muchos años, que no hay papel que se le resista al talento interpretativo de Leonardo DiCaprio; la segunda, que Quentin Tarantino es sobre todo un maestro de construir escenas; y, la tercera, que Brad Pitt merece llevarse un Oscar, que sería, por cierto, el primero de su carrera como actor.

That was the best acting I’ve ever seen in my whole life
(Ha sido la mejor actuación que he visto en toda mi vida)
Trudi (Julia Butters)

Me gusta el cine de Tarantino. Me gustan sus historias, la pasión que muestra por sus personajes, su habilidad para generar tensión, la facilidad con la que pasa de la comedia al drama y viceversa, y, por supuesto, su buen gusto musical. Todo eso está presente en Érase una vez… en Hollywood, la novena película del cineasta que también pasará a la historia por ser la primera colaboración de esas dos grandes estrellas que son Leonardo DiCaprio y Brad Pitt. Por lo tanto, si, como es mi caso, te gustan los trabajos anteriores de Tarantino, es bastante probable que disfrutes con este último.

Sin embargo, Érase una vez… en Hollywood tiene una peculiaridad que hará que escuches comentarios de todo tipo a la salida del cine: su argumento no sigue el esquema tradicional de presentación, nudo y desenlace y su trama es más bien anticlimática, lo que, unido a un ritmo pausado y más de 3 horas de extensión, puede hacer que te preguntes en más de una ocasión de qué va la película e incluso que te aburras. A quien estaba sentado a mi lado le pasó.

Homenaje a Hollywood

Lo que ocurre es que Tarantino nunca quiso narrar una historia, sino más bien describir cómo era la vida de sus personajes en el Hollywood de finales de los años 60, cómo transcurría el día a día de una estrella del cine en declive y el de un especialista con dudoso pasado. Y en ese sentido, gracias a su maestría a la hora de crear escenas memorables, tensas y divertidas por igual, Érase una vez… en Hollywood es una delicia, un viaje donde no importa el destino sino el trayecto.

Para que te hagas una idea, podrías extraer la mayoría de esas escenas de la película y seguirían funcionando igual de bien. De hecho, afirma Tarantino que esta es su película más parecida a Pulp Fiction.

'Érase una vez en Hollywood'

No busques un thriller sobre los crímenes de Charles Mason ni el viaje del héroe de un actor de western, porque no lo es. Busca un homenaje a Hollywood, al oficio de hacer películas y la afición por disfrutarlas, a las jóvenes promesas con toda una carrera por delante (sí, Sharon Tate), a las noches pegados al televisor para ver el nuevo capítulo de nuestra serie preferida y a la amistad.

¿Oscar a la mejor química?

Leonardo DiCaprio y Brad Pitt. Con solo leer sus nombres ya moríamos por ver Érase una vez… en Hollywood. Leo, en su primer papel desde que ganó el -esperadísimo- Oscar por El renacido, no defrauda. Intenso, divertido, atormentado, tierno, vulnerable… lo cierto es que DiCaprio borda un personaje con el que cualquier otro actor rozaría el Oscar.

Una estatuilla que sí podría ganar Brad Pitt. En el momento de escribir esta crítica, Pitt es el favorito a llevarse el Oscar a mejor actor de reparto. ¿Por qué? Por su carisma. Un carisma brutal y un aura de misterio que nos obliga a seguirle con la mirada allá donde va y a echarle de menos cuando no le vemos. La secuencia en el rancho Spahn es inolvidable.

'Érase una vez en Hollywood'

Con ellos, con la puesta en escena de Tarantino, con la adorable Margot Robbie en la piel de Sharon Tate, con un extenso reparto repleto de caras conocidas, con la música, con la cuidada recreación, con los guiños a películas y series de la época… Con todo eso, Érase una vez… en Hollywood es un filme singular que desprende amor por el cine por todos sus poros, por lo que, si amas el cine, amarás esta película.

¿Y sabes qué es lo mejor? Tarantino planea recuperar el material eliminado del metraje final para convertir Érase una vez… en una miniserie de televisión. Sí, por favor. Porque, como he leído en la acertada crítica de Fotogramas, esta es una película en la que te gustaría quedarte a vivir.

'Érase una vez en Hollywood'


Nota: 8 / 10

Para recordar: 

Leonardo DiCaprio, intenso, divertido y cercano como siempre. Leo siendo Leo

El enorme carisma de Brad Pitt, previsiblemente multipremiado esta temporada

La escena en el rancho. La escena del rodaje. La escena en la sala de cine. El desenlace.

Esos últimos minutos que convierten la película en la guinda a un sentido, bonito y sutil homenaje

Para olvidar:

Pese a que cada plano y cada escena se disfrutan con gusto, Érase una vez… en Hollywood se hace larga

Nos perdemos entre tanto hippie en el Rancho Spahn