El reto al que se enfrentaba Guardianes de la Galaxia Vol. 2 era complicado: mantener la chispa y la frescura de una película, Guardianes de la Galaxia, por la que pocos daban un duro pero que supuso una de las mayores sorpresas del cine de superhéroes de los últimos años. Sin embargo, el director James Gunn y su reparto lo han vuelto a conseguir y han hecho de esta secuela un filme que respeta la condición del “más y mejor” pero no cae en el error, cometido por muchos otros, de rellenar el metraje con más tramas y personajes que al final no dicen nada. Es decir, Guardianes de la Galaxia Vol. 2 es más divertida, gamberra y madura que su predecesora (lo cual no significa que tenga que gustar más), y logra hacernos reír, vibrar con su música y quedarnos con ganas de nuevas historias, lo que, cuando se trata de secuelas de superhéroes, no siempre ocurre.

“There are two types of beings in the universe: those who dance, and those who do not”
Hay dos tipos de seres en el universo: aquellos que bailan, y aquellos que no
Drax (Dave Bautista)

Que la película de James Gunn funcione tan bien (y eso que, personalmente, el tráiler me había hecho desconfiar), se debe, en mi opinión, a varios factores.

El primero, Baby Groot. Lo que la mayoría recordamos hoy de Guardianes de la Galaxia es su música – la banda sonora no original, por cierto, más vendida de la historia – y esa escena post-créditos que no mostraba a un adorable Baby Groot al ritmo de los Jackson Five. Bien, pues esos dos elementos, empezando por un Baby Groot igual de adorable pero también con muy mala leche y siguiendo con una selección de canciones quizá no tan reconocidas pero que funcionan de maravilla en la trama, copan el protagonismo en la secuela.

De hecho, una de las mejores secuencias de la película son esos créditos donde la acción queda relegada a un segundo plano mientras Baby Groot baila, corre, persigue ratas y se mantiene ajeno al peligro al son de Mr Blue Sky de Electric Light Orchestra.

Baby Groot en Guardianes de la Galaxia Vol. 2

La segunda, o tercera, clave del éxito de Guardianes de la Galaxia Vol. 2 son las respuestas a las preguntas que dejó la primera o, dicho de otro modo, que conocemos mejor a los personajes. Quién es el padre de Quill, de dónde viene la enemistad/odio entre Gamora y Nebula, por qué Yondu se quedó con Quill cuando le capturó en la Tierra… Todos los guardianes de la Galaxia nos dan nuevas pistas sobre su historia y maduran en esta película, y, cosa que también es difícil y poco habitual en historias corales, cada uno cuenta con sus necesarios minutos de protagonismo.

Viejos y nuevos personajes salen ganando

Los secundarios de la primera ascienden a protagonistas en la secuela, y eso es otro acierto. Yondu y Nebula dejaron cierta huella en el filme de 2014 (unos más que otros) y el guion de James Gunn no ha querido desaprovecharlo. Con Nebula (Karen Gillan) conseguimos empatizar – otro gran reto para espectadores como yo que bien podrían haber prescindido de ella en la primera película –, mientras que Yondu (Michael Rooker) desprende tanta carisma que se convierte en uno de los mejores personajes de esta cinta, y con un arco argumental que no podía ser más adecuado.

Yondu y Rocket en Guardianes de la Galaxia Vol. 2

Por otra parte, como era inevitable, en esta Guardianes de la Galaxia Vol. 2 conocemos nuevos personajes: Mantis (Plom Klementieff), Ayesha (Elizabeth Debicki), Ego (Kurt Russell) y, en un rol que podríamos llamar ‘cameo extendido’, Stakar Ogord (Sylvester Stallone).

Aquí, el principal temor era que defraudaran con unas pocas líneas de diálogo y muy poco significado. Pero Mantis es toda una sorpresa y protagoniza algunas de las escenas más divertidas del filme, Ayesha cumple como villana temible y Ego deja huella al darle la vuelta a la clásica relación paterno-filial que hasta ahora habíamos visto en el género de aventuras. Incluso Stakar Ogord, pese a ser sólo un cameo extendido, pone la guinda al desenlace de la película.

Chris Pratt y Kurt Russell en Guardianes de la Galaxia Vol. 2

Más risas, aunque menos historia

En Guardianes de la Galaxia Vol. 2 hay momentos emocionantes, otros con tintes dramáticos, un poco de romance, mucho de traumas y conflictos familiares y, sobre todo, diversión. Porque estos héroes de Marvel por los que, insisto, prácticamente nadie apostaba un duro hace 3 años, tienen claro que a la hora de salvar la galaxia resulta fundamental pasarlo bien. Con pocas películas en el cine he escuchado tantas risas, y todas con sentido. La indiscreción de Rocket, los guiños de Peter Quill a la cultura pop de los 80, los despistes de Baby Groot, el humor nada convencional de Drax… nos regalan pequeños momentos que, sumados uno a uno, hacen de esta secuela una cinta aún más divertida que la primera.

Chris Pratt es Peter Quill en Guardianes de la Galaxia Vol. 2

Eso sí (¿pensabais que todo iban a ser alabanzas?), el argumento arranca con lentitud y no desvela sus platos fuertes hasta pasado el mitad del metraje, o que, en comparación con Guardianes de la Galaxia, la hace menos emocionante.

Pero ese es un detalle nimio. Porque si te gustó Guardianes de la Galaxia, te va a encantar Guardianes de la Galaxia Vol. 2. Larga se va a hacer la espera hasta la tercera…

Guardianes de la Galaxia Vol. 2


Nota: 7 / 10

Para recordar:

Baby Groot

La secuencia inicial de créditos

Que el protagonismo se reparta por igual entre todos los personajes principales

La reivindicación de Yondu como gran personaje

La refrescante incorporación de Mantis al grupo

Para olvidar:

Que el gran peligro de esta aventura tarde tanto en adivinarse.