Que no quieran seguir juntos no significa que hayan dejado de quererse. Es la sensación que deja Historia de un matrimonio (Marriage Story) y precisamente por eso la película resulta tan desgarradora. El filme escrito y dirigido por Noah Baumbach habla el proceso de divorcio de una pareja que aparentaba ser perfecta. Y lo hace con realismo, crudeza, empatía, sentido del humor y la experiencia de quien ha pasado por ello. Creando así uno de los títulos indispensables de la temporada.

Divorce lawyers see good people at their worst

Ted (Kyle Bornheimer)

Historia de un matrimonio explora las consecuencias de poner fin a una vida en común. Qué ocurre con los hijos, con los familiares que dejan de serlo, con el hogar, con las perspectivas laborales, con las rutinas diarias que ya no volverán…

Y cómo todo ese proceso traumático se complica aún más cuando la separación no es amistosa y entran en juego las batallas propias del divorcio.

Historia de un matrimonio

Lo peor de sí mismos

En la película de Noah Baumbach asistimos a la degeneración de la buena relación que parecían tener Charlie y Nicole. Una espiral de rencor y acusaciones provocada por el proceso de divorcio. Pero, al mismo tiempo, entendemos por qué se produce.

Porque la separación no es fácil y saca lo peor de uno mismo. Las palabras amables se atragantan. Los resentimientos, que han ido creciendo con el paso del tiempo, salen fuera sin filtro alguno. La que hasta hace unas semanas era la compañía para toda una vida se convierte de repente en el enemigo que quiere arrebatártelo todo.

Es una situación compleja, dura, en ocasiones humillante. Pero en algún momento todo vuelve a la calma, o casi. Las vidas se rehacen y los buenos recuerdos se rescatan. O más o menos.

Laura Dern y Scarlett Johansson en Historia de un matrimonio

Palabras, escenarios, gestos, ritmo

Todo esto lo transmite Noah Baumbach con naturalidad y emoción. Su guion, brillantísimo, da forma a una historia en cierta medida universal y, por eso, inolvidable. Y su manera de plasmarlo en pantalla también es sobresaliente.

La estética teatral de los momentos clave -cómo entran y salen de las habitaciones-, el montaje inicial con los pequeños momentos de felicidad -los que se acaban echando más de menos llegada la separación-, los silencios, las miradas, las distancias entre los personajes…

Todo en Historia de un matrimonio está estudiado al detalle -presumen, de hecho, de que no hay gestos improvisados- y eso se nota en el resultado.

Una película impecable de principio a fin, que se agarra a las entrañas, que te hace llorar pero también reír. Uno de los mejores filmes estrenados en este 2019 a punto de acabar.

Película de Oscars, varios Oscars

Producción propia de Netflix, lleva varias semanas en la plataforma, así que no valen excusas, hay que verla. Es, además, uno de los títulos favoritos a los Oscar 2020. De momento, ya ha cosechado 6 nominaciones a los Globos de Oro y 3 a los premios del Sindicato de Actores (SAG).

Dicen los pronósticos que Laura Dern ganará el Oscar a mejor actriz de reparto -se luce con un monólogo incisivo que pasará a la historia- y que Adam Driver tiene muchas, muchas posibilidades de llevarse el de mejor actor principal.

Si así fuera, sería un galardón justo. Porque Adam Driver está excelente. Emocional, intenso, irresistible, conectas enseguida con él. En Historia de un matrimonio construye una interpretación memorable que te llega al corazón.

Tanto es así que la presencia de Scarlett Johansson, en la que es su actuación más laureada hasta la fecha, se difumina un poco. Y eso que cuenta con grandes escenas de exposición emocional que te hacen contener el aliento.

Hay un cuarto actor en Historia de un matrimonio que, con muy pocos minutos, desprende un carisma que se come la pantalla. Hablo de Alan Alda, ignorado por los premios, pero a quien te apetece volver a ver una y otra vez. Entrañable e inteligente, me recuerda mucho a Mark Rylance de El puente de los espías (2015), quien, por cierto, acabaría ganando el Oscar.

Imprescindible

Mucho se ha dicho y escrito de Historia de un matrimonio. Que si tiene semejanzas con Kramer contra Kramer (1979), que si Noah Baumbach se inspiró para el guion en su propio divorcio de Jennifer Jason Leigh, que si es la principal competidora de El irlandés por el Oscar a la mejor película

Pero yo solo quiero que te quedes con una: Historia de un matrimonio es un drama íntimo desgarrador y realista que, si amas el cine, no te puedes perder.


Nota: 9 / 10

Para recordar:

Adam Driver.

El guion de Noah Baumbach y su sutil sentido del humor.

El montaje inicial.

El carisma de Alan Alda.

Que por fin Scarlett Johansson reciba el reconocimiento que una actriz tan versátil como ella estaba pidiendo.

El monólogo de Laura Dern.

El momento musical de Adam Driver.

Para olvidar:

Un final un tanto abrupto.

Que la trama se posicione a un lado, y que ese lado sea el del marido.