Si eres de los que han sacado su chef interior durante el confinamiento, ya puedes ir calentando el horno si tienes intención de ver Julie y Julia (2009). Porque esta cinta culinaria de Nora Ephron da hambre, pero de la refinada. Nada de hamburguesas o platos precocinados, lo que te apetecerá comer son estofados y solomillos con salsa elaborada a partir de algún queso exótico… Así que asegúrate de que tienes mantequilla en el frigorífico.

Más allá de eso, Julie y Julia es una comedia —más bien drama ligero— de sobremesa, de las que ves para matar una tarde aburrida y tomar alguna idea para tu próxima aventura ante los fogones, y en la que si Meryl Streep no volviera a brillar como brilla cada vez que se pone frente a la cámara, habría pasado totalmente desapercibida.

 You are the butter to my bread, you are the breath to my life.

Paul Child (Stanley Tucci)
Julie y Julia

Julie y Julia cuenta la historia de dos personajes reales: la chef televisiva de los años 60 y 70 Julia Child, y la bloguera y escritora de los 2000 Julie Powell, para lo que adapta los libros autobiográficos que ambas escribieron: Mi vida en Francia, de Child y Alex Prud’homme; y Julie y Julia, de Powell.

La trama arranca cuando Julie, una oficinista de Nueva York que se siente fracasada, se propone cocinar todas las recetas del libro de cocina de Julia Child en 365 días y plasmar el proceso en un blog. De forma paralela, la película nos traslada a la década de los 50 para contarnos cómo Child aprendió a cocinar y cómo se gestó el libro que años más tarde consultará Julie.

No cuenta nada, pero entretiene

Resulta un tanto irónico que aunque Julie y Julia adapte no uno, sino dos libros, en realidad no cuente nada. O al menos esa es la impresión que me llevo, y es que me pregunto cómo una historia así de sosa ha logrado acabar en la pantalla grande, y por qué dura nada menos que dos horas.

Julie y Julia

Sin embargo, a pesar de que el argumento apenas tiene interés —sobre todo la trama de Julie—, la película entretiene, en parte porque Nora Ephron consigue ensamblar las dos historias de manera impecable, con lo que, cuando una de las dos nos atrapa, la otra nos mantiene en el mismo sitio hasta que se reanuda la primera.

El tercer Oscar de Meryl, o casi

Pero el mayor atractivo de Julie y Julia es Meryl Streep. La actriz con más nominaciones a los Oscar de la historia —15 cuando rodó la película, 21 en 2020— a punto estuvo de ganar su tercera estatuilla por este papel. El Oscar a la mejor actriz principal fue para Sandra Bullock por The blind side, pero quien más lo merecía, en mi opinión, era Meryl. De hecho, ganó el Globo de Oro a la mejor intérprete en comedia y empató con Bullock en los Critics’ Choice. Hasta la propia ganadora del Oscar parecía reconocerlo antes de subir a recoger su premio.

La interpretación que hace Meryl Streep de Julia Child, una mujer peculiar por su manera de hablar y moverse, es de esas que se comen la pantalla, que hacen que no podamos quitarle los ojos de encima. No sé, pero a mí me recordó al primer capitán Sparrow de Johhny Depp: divertido, atractivo y absorbente.

Meryl Streep nos confirma una vez más que hoy por hoy es una de las mejores actrices que existen.

Meryl Streep en Julie y Julia

A su lado, Amy Ryan, con quien coincidió un año antes en La duda, se esfuerza por destacar con un personaje del que obtiene todo el partido posible, pero al que la fuerza de Streep/Child inevitablemente ensombrece. Aún así, la actuación de Ryan es notable, y de hecho saca adelante una trama, la de Julie, que, como ya he dicho, tiene poco condimento.

No obstante, para quienes escribimos blogs —que no ‘blocs’—, el sorprendente éxito del blog de la protagonista, The Julie/Julia project —¿por qué no llamarían así a la película?—, que acabó transformándose en novela y ahora en  filme, no nos deja indiferentes, y nos hace sentarnos al ordenador a publicar posts con aún más ganas de las que teníamos antes.

Julie y Julia cuenta una historia sin sorpresas, destinada a amantes de la cocina, adictos a los blogs, adoradores de Meryl Streep y apasionados de los melodramas previsibles de sábados por la tarde.

Una historia perfecta para cuarentenas.

Nota: 6 / 10

Para recordar:

Meryl Streep haciendo de Julia Child: este tenía que haber sido su tercer Oscar.

El placer de cocinar y comer que logra transmitir la película.

Stanley Tucci y su papel de marido ejemplar

Julie Powell saltando de alegría al recibir su primer comentario de un extraño: ¡qué sensación!

Para olvidar:

La lentitud con que transcurre la acción.

Un guion demasiado previsible.